Juan Boscán:

Bibliografía

     Juan Boscán de Almogaver nació en Barcelona entre 1487 y 1492 y era de acomodada familia burguesa.  Estuvo en la corte de los Reyes Católicos.  Fue preceptor del Duque de Alba y, en la corte del Emperador, Carlos V, entabló amistad con Garcilaso de la Vega, a quien recomendó que siguiera la tradicion italianizante.  Casó en Barcelona con doña Ana Girón de Rebolledo, dama valenciana, sabia, gentil y cortés.  Boscán fue un poeta mediano y su versificación es dura y áspera en numerosas ocasiones, pero su mérito como introductor de la métrica y los temas italianos en la lírica española le otorga un puesto de capital importancia.  Tenemos en Boscán una honrada y sincera gravedad, infrecuente en muchos poetas renacentistas, manifestada sobre todo cuando se ocupa de la felicidad de su hogar, del amor a su esposa y a sus hijos, de las tranquilas emociones de su honesta y dorada medianía.  Su poesía es burguesa y llana, pero sentida.
     Según el crítico Marcelino Menéndez y Pelayo, Boscán es el primero en haber introducido en España la canción de estancias largas, que es la más noble y artificiosa composición de la poesía italiana.  Es también el primer autor de tercetos castellanos y el primero en incorporar a la lírica española la octava rima, enteramente desconocida en todas las literaturas de la Península antes de Boscán.  También fue el primero de haberse servido por primera vez del verso suelto.  También, su poema Hero y Leandro es el primer poema épico español que trata de temas legendarios clásicos.  Otro poema, su Epistola a Mendoza, introduce en España la epístola de cosas familiares como un género poético, imitado de Horacio, donde expone el ideal del sabio estoico con su prudente moderación y equilibrio.
     Boscán fue un poeta más dotado para imitar que para la verdadera creación.  El modelo más admirado de Boscán fue Petrarca.  Su segundo modelo es el poeta valenciano Ausías March.


Ausiàs March (1397-1459)
     Boscán también fue traductor de El cortesano de Castiglione, de manera tan afortunada que representa uno de los mejores ejemplos de la prosa en los días del Emperador Carlos V.  Menéndez y Pelayo piensa que El cortesano de Boscán es el mejor libro en prosa escrito en España durante el reinado de Carlos V. 
 
 


Poesía:

Juan Boscán.  Soneto I:

Nunca de amor estuve tan contento, 
que en su loor mis versos ocupase: 
ni a nadie aconsejé que se engañase 
buscando en el amor contentamiento. 

Esto siempre juzgó mi entendimiento, 
que deste mal todo hombre se guardase; 
y así porque esta ley se conservase, 
holgué de ser a todos escarmiento. 

¡Oh! vosotros que andáis tras mis escritos, 
gustando de leer tormentos tristes, 
según que por amar son infinitos; 

mis versos son deciros: «¡Oh! benditos 
los que de Dios tan gran merced hubistes, 
que del poder de amor fuésedes quitos».

***

Juan Boscán.  Soneto LXI:

Dulce soñar y dulce congojarme, 
cuando estaba soñando que soñaba; 
dulce gozar con lo que me engañaba, 
si un poco más durara el engañarme; 

dulce no estar en mí, que figurarme 
podía cuanto bien yo deseaba; 
dulce placer, aunque me importunaba 
que alguna vez llegaba a despertarme: 

¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso 
me fueras si vinieras tan pesado 
que asentaras en mí con más reposo! 

Durmiendo, en fin, fui bienaventurado, 
y es justo en la mentira ser dichoso 
quien siempre en la verdad fue desdichado.

***

Juan Boscán. Soneto LXXXI:

Un nuevo amor un nuevo bien me ha dado,
ilustrándome el alma y el sentido,
por manera que a Dios yo ya no pido
sino que me conserve en este estado.

A mi bien acrecienta el mal pasado,
tan sin temor estoy de lo que ha sido;
y en las hierbas compuestas que he bebido,
mi fuerza y mi vivir se han mejorado.

Anduvo sobre mí gran pestilencia
hasta matar los pájaros volando
y casi cuando en vida fue criado;

este influjo crüel se fue pasando,
y así, de esta mortal, brava dolencia
con mas salud quedó lo que ha quedado.


Creación de
A. Robert Lauer

arlauer@ou.edu
Última actualización:
14 de mayo de 2013