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Fray
Luis de León:
(1527-1591)
Fray Luis de León
nació en Belmonte, Cuenca (Castilla-La Mancha), en 1527. Era
el primogénito de 6 hijos: 4 varones y dos hembras. Sus padres,
Lope de León e Inés de Varela eran de ascendencia judía.
Su padre era abogado de la corte, a la cual seguía cada vez que
se trasladaba. Hizo sus primeros estudios en Madrid y Valladolid
y pasó a los 14 años a la Universidad de Salamanca, donde
estudió bajo los teólogos Melchor
Cano (1509-1560) y Domingo de Soto. Ingresó a la Orden
de San Agustín, en la cual profesó en 1544. Estudió
también por breve tiempo en la Universidad de Alcalá de Henares
y en la Universidad de Toledo, donde obtuvo el grado de bachiller en Teología
(1558). A sus 32 años se le confió su primera cátedra
en la Universidad de Salamanca, donde se involucró en política
universitaria, ya que había una gran rivalidad entre las órdenes
religiosas que ocupaban los más importantes puestos de la Universidad.
Además, Fray Luis era de temperamento colérico. Como
consecuencia de sus malentendidos, sobre todo contra los dominicos, Fray
Luis se hizo víctima de la Inquisición en 1572. Se
le acusaba de defender el texto hebreo del Viejo Testamenteo frente a las
versiones latinas de la Vulgata
y de haber efectuado una versión al castellano del Cantar de los
cantares (para la monja Isabel Osorio, prima suya), a pesar de las prohibiciones
del Concilio de
Trento (1545-1563) de traducir los textos sagrados a un idioma
vulgar. El proceso inquisitorial se alargó por cinco años
y Fray Luis estuvo preso en las cárceles de Valladolid (1572-1576).
Al fin se le declaró inocente y se le devolvió la cátedra.
Según una tradición discutida, sus primeras palabras al principio
de clase, palabras de fórmula escolar, fueron Dicebamus hesterna
die («Decíamos ayer. . .»). Más tarde
desempeñó dos cátedras más, de filosofía
y de estudios bíblicos. Murió en 1591.
Fray Luis fue la figura más
excelsa y el más exacto resumen del Segundo Renacimiento
hispánico (1556-1598). Hace una síntesis de todas sus
corrientes: la herencia clásica, la influencia italiana, la sustancia
española tradicional y el contenido religioso. Fray Luis era
de carácter intelectual fuerte y apasionado y anhelaba en su poesía
la moderación, la armonía, el goce de la naturaleza y la
paz, así como la vida contemplativa. Tradujo a escritores
clásicos como a Virgilio y Horacio, de quienes aprendió
el sentido de proporción y medida, el sentimiento poético
de la naturaleza y su afición a la vida retirada. Las ideas
platónicas suyas se ven en el anhelo de elevarse de la naturaleza
a los supremos arquetipos de las cosas. Del filósofo
Pitágoras
(Pythagoras,
ca.
530 AC) sacó su concepto de la armonia del mundo natural.
Toda su obra poética está compuesta en metros italianos pero
le fue ajeno el sentido pagano.
Se considera que Fray Luis de
León era demasiado intelectual para ser místico, aunque el
crítico inglés Allison Peers (Studies of the Spanish Mystics,
1927) opina que «Alma región luciente» debe calificarse
de mística. Otro inglés, R. Trevor Davies (The Spanish
Golden Age, 1944) coloca a Fray Luis en el tercer lugar de los místicos
españoles, después de Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
De las obras en prosa de Fray Luis de León, la más importante
es De los nombres de Cristo, una obra compuesta en forma de diálogo
donde tres frailes agustinos, Marcelo (Fray Luis), Sabino y Juliano conversan
sobre los distintos nombres que dan a Cristo las Sagradas Escrituras: «Pimpollo»,
«Faces» o «Cara de Dios», «Camino»,
«Pastor», «Monte», «Padre del Siglo Futuro»,
«Brazos de Dios», «Rey de Dios», «Príncipe
de Paz», «Esposo», «Hijo de Dios», «Amado»,
«Jesús» y «Cordero». Primero se aducen
los pasajes bíblicos en que aparece cada nombre y a continuación
se exponen y discuten los problemas que cada nombre suscita. Otras
obras castellanas en prosa son el Cantar de cantares de Salomón
(traducción y explicación) y la Exposición del
libro de Job. También escribió La perfecta casada,
un manual de esposas, para su sobrina María Varela Osorio.
Su prosa es elaborada y exquisita y alcanza su ideal aquí de armonía
y dulzura.
Su obra en verso fue publicada
por primera vez en Madrid en 1631, por el poeta Francisco de
Quevedo. Otras ediciones importantes son de Gregorio Mayáns
y Siscar (1761), quien incluye una Vida del poeta; Jovellanos (siglo
XVIII); el padre José M. Llobera (1932); el italiano Oreste Macrí
(Florencia, 1950); y el Padre Ángel Custodio Vega (1955). Hay versiones
modernas de Juan Alcina (1986) y José Manuel Blecua (1990).
El padre Vega agrupó
la obra poética de Fray Luis en tres partes:
-
Poesías originales
-
Traducciones profanas
-
Versiones de textos sagrados
El estilo poético de Fray
Luis es recortado y preciso, de gran concentración de pensamiento
y de rapidez y movilidad de imágenes. Se valió generalmente
de la lira como forma métrica casi exclusiva. La lira,
introducida por Garcilaso de la Vega en la «Flor de Gnido»,
adquiere en Fray Luis su perfección. Su base clásica
es Horacio, de quien imita el anhelo de paz, el goce de la soledad
en el retiro de la naturaleza, la serenidad (epicúrea y estoica),
su amor a la dorada medianía (aurea mediocritas ["the golden
mean" {v. Horacio, quinta línea de la oda décima del
libro segundo <2.10.5>}]) y el desprecio por los honores públicos,
la vana ambición y la codicia. Hay también en su poesía
un anhelo de romper la cárcel del cuerpo para que el alma triunfe
en su vuelo hasta la morada de Dios. En Fray Luis de León
generalmente aparece el mar con sus tormentas pero nunca como elemento
de belleza ni objeto de contemplación. Aparece el cielo estrellado
muchas veces como objeto de contemplación y motivo de contraste
con el mundo terrestre.
Hay sólo 28 poesías
originales: I. Veinte liras,
17 de las cuales siguen la modalidad /a B a b B/ de cinco versos (núms.
1-14, 18, 19 y 20), una la modalidad /a B a B b c C/ de siete versos (núm.
15), una la modalidad /a B a B/ (núm. 16) de cuatro versos y una
la modalidad /a B a b c C/ (núm. 22) de seis versos; II.
Una canción italiana (canzone)
en estancias con la modalidad / a B C b A C c D E d E/; III.
Una elegía en tercetos (A B
A . . . Y Z Y Z); IV. Una falsa décima
o copla real (dos quintillas independientes:
/a b b a b; c d c c d/) [una décima sigue sólo esta escansión:
/a b b a a c c d d c/) y V. Cinco sonetos
de sólo una modalidad (A B B A; A B B A; C D E; C D E). Hay
a la vez tres épocas para sus poesías más importantes:
-
Imitación de modelos clásicos: las odas «Profecía
del Tajo» (cf. Horacio 1.15), la primera oda «A Felipe Ruiz»
y la «Vida retirada», ésta última la poesía
más popular de Fray Luis.
-
Período de plenitud: Segunda oda «A Felipe Ruiz»,
oda «A Francisco Salinas», la tercera «A Felipe Ruiz»,
«Morada del cielo», «En la Ascención», «A
Nuestra Señora».
-
Traducciones de autores clásicos: las 10 églogas
(poesía de pastores) de Virgilio y los dos primeros libros de las
Geórgicas
(Eng. Georgics [elogio de la vida agrícola]), 25 odas de
Horacio, la Olímpica primera de Píndaro y fragmentos
de Andrómaca de Eurípides. De los libros sagrados,
tradujo parte de los Salmos, el Libro de Job, Proverbios y El cantar de
los cantares.
Otras clasificaciones (de Esteban Gutiérrez Díaz-Bernardo)
son posibles, entre ellas las siguientes:
-
Poemas «morales»: 1, 6, 9, 7, 11, 14, 17, 20,
20, 22, 23.
-
Poemas épicos nacionales: 7, 20, 22.
-
Poemas religiosos: 19, 20, 21.
-
Poemas «místicos»: 3, 8, 10, 13 y 18.
Obsérvese a la vez el curioso poema núm. 4,
de clasificación única: «Inspira nuevo canto»
(«Canción al nacimiento de la hija del marqués de Alcañices»),
un genethliacus u oda astrológica de nacimiento (horóscopo).
Creación de
A. Robert Lauer
<arlauer@ou.edu>
Última actualización:
20 de febrero de 2012
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