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Notas de
Johannes Vermeer. Diana y sus ninfas. 1653-1656. Mauritshuis, La Haya, Holanda Con la apariencia de La Diana de Jorge de Montemayor en 1558 o 1559 (la primera edición datada es de Zaragoza, 1560), se inicia en España la popularidad de otro género de novela que reemplaza la moda anterior por los libros de caballerías. A pesar de su difusión, las novelas pastoriles debieron limitarse a círculos más cultos. El género bucólico o pastoril constituye una genuina manifestación literaria del Renacimiento, que había tenido hasta entonces su principal campo en la lírica. Representaba asimismo la más notable de las resurrecciones renacentistas de la Antigüedad clásica, que había creado el género, con Teócrito [Eng. Theocritus] (siglo III [c. 316-c.260] a.C.) [Idilios {Eng. Idylls}] y Virgilio [Eng. Virgil] (70-19 a. C.) [Églogas <Eng. Eclogues>{4a}] como los modelos supremos. La tradición bucólica continuó de diversas formas en la Edad Media, culminando con el poeta provenzal Petrarca [Eng. Petrarch] (1304-1374 d. C.) con su Carmen bucolicum. En España, lo pastoril tiene famosas manifestaciones en el Libro de buen amor del Arcipreste de Hita y en las serranillas del Marqués de Santillana, así como en las piezas teatrales de las representaciones del Nacimiento de Nuestro Señor, donde los pastores son imprescindibles. Los pastores aparecen en numerosas obras teatrales renacentistas y barrocas. Pensemos aÚn en Fuenteovejuna de Lope de Vega. La vertiente lírica pastoril iniciada en tiempos modernos por Petrarca, es orientada hacia la novela por Giovanni Bocaccio (1313-1375) con su Ninfale d'Ameto, obra escrita en prosa con versos intercalados. Éste es el modelo de todas las novelas pastoriles, perfeccionadas después por los autores españoles, aunque en efecto la novela pastoril más famosa es la Arcadia de Jacopo Sannazaro, un napolitano del siglo XVI. Este es el modelo inmediato de La Diana de Montemayor. La primera traduccción castellana de la Arcadia se publicó en Toledo en 1549. Basada en la obra de Montemayor, el inglés Sir Philip Sidney publica su Arcadia (1590). La novela bucólica constituida por Sannazaro es un género paralelo, en la prosa, de la poesía pastoril italianizante. Es, entonces, una novela poética, refinadamente literaria. Los pastores, sus protagonistas, no son personajes realistas sino cultos y delicados seres idealizados, como en Virgilio o Garcilaso de la Vega, entregados a sus cuitas de amor, generalmente frustrado o no correspondido. La naturaleza, igualmente idealizada, es componente capital, no sólo mero fondo de cuadro. Es frecuente la intervención de personajes mitológicos. Es premeditada la intención artística de imitar el arte culto de los modelos clásicos. Los sentimientos son suaves, tristes y melancólicos. Hay una nostalgia por los tiempos pasados. Los amores son honestos y virtuosos, siguiendo los ideales neoplatónicos de la época, difundidos en España sobre todo por Leone Ebreo. Con frecuencia hay en estas novelas un fondo de suceso real (personajes cortesanos, gentes notables), a veces autobiográfico, que intensifica el lirismo de la prosa. El género bucólico siente una nostalgia por el pasado (piénsese en la «edad dorada» o de Saturno de Los trabajos y los días [Eng. Works and Days] de Hesíodo [Eng. Hesiod]), por una hipotética edad de oro donde reinaba la paz y el amor anteriormente, un paraíso perdido en ésta, ahora, edad de hierro (siempre el presente). Se valora la vida sencilla fuera de la corte y de la ciudad, donde impera la corrupción, la guerra, el dinero, la fama. Se desea volver a un estado de inocencia, antes de la caída del género humano, cuando el ser humano vivía en armonía con la naturaleza. Primitivismo. Utopía. El género bucólico en sí ha muerto, pero se revitaliza en temas primitivistas tradicionales universales. Los libros de caballerías idealizaban la vida guerrera; la novela sentimental enfatizaba la pasión amorosa; la narrativa pastoril hacía hincapié en la idealizacion de la naturaleza y la vida natural de los campos. La novela pastoril sirve como contraste o reacción a la vida furiosamente activa de la época renacentista. Por eso son frecuentes los elogios a la vida retirada (pensar en Fray Antonio de Guevara o Fray Luis de León). Hay una desviación de los ideales activistas hacia la intimidad y el tiempo lento. Son obras de artificiosidad retórica, de idealización y de análisis del mundo interior de los personajes. El género pastoril español es iniciado por un portugués, Jorge de Montemayor. JORGE DE MONTEMAYOR (1520-1561): Jorge
de Montemayor nació en Montemor o Velho, cerca de Coímbra,
Portugal, en 1520. De su lugar natal tomó su apellido, que
se desconoce. Portugués de nacimiento, se hizo castellano
por propia voluntad. Esto fastidió a los portugueses, quienes
prohibieron sus obras por un tiempo en Portugal, «por haber dado
a reinos extraños lo que debía a aquél en que naciera».
Fue un hombre aventurero y universal, como correspondía al estilo
de los días del Emperador Carlos V.
Fue aficionado a la música, cantor de capilla de la infanta Doña
María (hija del rey João
III de Aviz [Portugal] y después esposa del rey español
Felipe
II de Habsburgo [hijo de Carlos V]) y de Doña
Juana (esposa del príncipe João de Portugal y
madre del rey Dom Sebastião
último descendeiente de la casa de Aviz]). Publicó
Montemayor un Cancionero en Amberes [Eng. Antwerp, en Bélgica,
entonces posesión española] en 1554, que contiene poesías
religiosas y profanas. De las profanas se hicieron siete ediciones
en el siglo XVI. Las poesías religiosas fueron prohibidas
por la Inquisición por tener errores y graves confusiones teológicas
(Montemayor era hijo de judíos conversos). Estuvo Montemayor
en Flandes y en Inglaterra, donde siguió a Felipe II cuando este
rey se desposó con María Tudor
(María la Católica [«Bloody Mary» para los protestantes]).
Intervino militarmente en Flandes durante una guerra contra Francia.
Publicó Montemayor una traducción de los Cantos de Amor
del poeta valenciano Ausías March
(fecha desconocida). Regresó a España en 1559 y murió
dos años después por cuestión de celos.
de Jorge de Montemayor (Portugal: 1520-61):
Libro 1: Montañas de León (paisaje nacional, no clásico): Pastora (presente/aborrecido de Diana) (casada con Delio) (Ausente/amado de Diana) Metafábula (story within a story): Río Duero (paisaje nacional): | [en casa de Albania, tía]
Libro 2: El río Ezla: 3 PASTORES: 1) Selvagia canta sobre Alanio (usa endecasílabos sueltos); 2) Silvano canta sobre Diana (usa octavas reales); 3) Sireno canta sobre Diana (usa un soneto). 3 NINFAS: En el servicio de la casta Diosa Diana (usan villancicos) 1) Cinthia; 2) Dorida; 3) Polidora (canta en quintillas y redondillas sobre los amores de los pastores, quienes se convierten en espectadores aquí) 3 SALVAJES: aseteados por la pastora Felismena. HISTORIA DE FELISMENA: De Soldiva
(Sevilla), Vandalia (Andalucía, España):
Libro 3: Caminando. Arsenio (pastor)----------[casado con]----------Florinda (muere) Usa redondillas | (Se suicida después | de asaetear a su hijo) | | Belisa-----------------------Arsileo (hijo, bello como la madre, escribe sonetos; muere asaeteado por el padre) (Pastora, durmiendo) Usa tercetos Se retira al bosque después de la muerte Argasto (amigo poeta) de sus dos amantes
Libro 4: Ninfas; la sabia Felicia; poemas: Felicia--> Felismena (debe quitarse el vestido de pastora) conseguirá a don Felis. Cuadros del padrón (columna) ochavo (octavo) de bronce: (Clásicos) [míticos]: el dios Marte (greco-romano); [antiguos:] Aníbal (cartaginés), Escipión Africano (romano), Julio César (romano), Pompeyo (romano), Alejandro Magno (griego); [letreros modernos {españoles}:] El Cid, Fernán González, Bernardo del Carpio; [clásicas] Lucrecia (romana), Medea (griega), [modernas] Coronel (española); la diosa Diana Cazadora (greco-romana). Orfeo y Eurídice (encantados): octavas reales: sugieren que Felismena y Belisa se calmen. Otras figuras de esta «novela de clave [o de elogio]»: doña María de Hungría, doña Juana de Castilla (esposa de Afonso V «o Africâno»), doña María de Porugal (madre de Dom Sebastião). Sepulcros de ninfas y damas castas. Diálogos: 1) Silvano habla de la sinrazón de amor con Felicia. 2) Selvagia, Belisa & Cinthia hablan sobre la ausencia del ser amado (ratio, memoria, voluntas {facultades del alma}). Felicia remediará todos sus males de amor; el tiempo es médico en casos de amor. Cena en casa de Felicia con todos los «peregrinos de amor».
Libro 5: En casa de la sabia Felicia: Felicia le promete un próspero fin a Felismena. Están presentes los pastores Silvano, Sireno, Belisa y Selvagia. Felicia les da de beber de un vaso de agua encantada, y ellos cuales caen dormidos después de beber. Felicia después los despierta con un libro que saca de la manga y pone en sus cabezas. 1) Sireno despierta y ha perdido su amor obsesionado por Diana. 2) Silvano despierta y se enamora de la pastora Selvagia. 3) Selvagia despierta y se enamora de Silvano. Promesa de casamiento futuro para todos. Metafábula: Felismena observa a varios pastores: Arsileo (hijo de Arsenio) habla con Amarílida sobre su amor por Belisa (meta-metanarrativa). Aparentemente Alfeo (nigromante [necromancer]) , enamorado de Belisa, creó dos espíritus que tomaron la forma de Arsenio y Arsileo (quienes murieron) para que Belisa se suicidara de dolor; pero sólo se desesperó y salió de su casa. [Felismena reconoce a Arsileo por su historia]. Metafábula: Ven a Diana (la pastora) en una fuente y canta ella un romance sobre su mala fortuna y estado de malmaridada. (Su madre murió y su padre la casó a la fuerza con Delio y no puedo entonces continuar amando a Sireno. Metafábula: Reaparecen las ninfas Polidora, Dorida y Cinthia y ven venir a Belisa. Arsileo le canta décimas (buenas para quejas de amor) y ella se alegra de ver a su Arsileo. Van todos a casa de Felicia por la noche. Se narra que Arsenio (padre de Arsileo) se ha retirado del mundo a una heredad suya.
Libro 6: Arsileo se va y quedan solas la pastora Amarílida y Felismena. Llega un pastor (Filemón), quien está enamorado de Amarílida (era celoso y ella se enoja con él por poner a riesgo su honra). Filemón ha querido a Amarílida desde antes de nacer (amor platónico ideal). Llora Filemón y Amarílida se ablanda de amor por él de nuevo. Felismena sirve de juez (tercera) en esta disputa de amantes. Metafábula: Viene la pastora Diana en busca de un cordero. Diana les pide a Selvagia y Silvano que canten para entretener la siesta (redondillas). Sireno después canta un villancico. Sireno acusa a Diana de haberse casado con otro sin amor. Diana se defiende diciendo que tuvo que obedecer a su padre. Sireno no acepta esta razón. Finalmente Silvano y Sireno cantan tercetos juntos, y luego liras (metros italianos usados para narraciones altamente emotivas). Diana se retira y los dos pastores se retiran a su vez con sus ovejas.
Libro 7: Felismena ha solucionado el problema amoroso de Amarílida y Filemón y se va al valle abajo y llega a una ciudad (de donde venía huyendo), la cual le hace recordar su ciudad Soldina (Sevilla) y su amor por don Felis (recuerdo [nostalgia, enfermedad melancólica]). Ve a dos pastoras portuguesas (está en Lusitania [Portugal]). Metafábula: 1) Armia critica a Duarda de cruel por no querer a quien la ama (el pastor Danteo). 2) Duarda responde que Danteo prometió casarse con ella pero se casó con otra (Andresa), quien murió; ahora quiere casarse de nuevo con ella (Duarda) y ella se está vengando de él haciéndolo sufrir (aparentemente Duarda desdeñó a Danteo, a quien su padre quería casar con otra [Andresa]). Las dos pastoras lusitanas dejan el asunto y cantan bellísimas redondillas en portugués. Felismena sale de donde estaba escondida (técnica dramática) y habla con las pastoras. Lloran. Están en Coímbra. Elogio de la ciudad y patria de Montemayor. Metafábula: Aparece Danteo y canta una redondilla. Dialoga después en portugués con Duarda (disputa de amor). Metafábula caballeresca: Tres caballeros pelean contra uno solo. La varonil Felismena (dama, paje, pastora) asetea a dos de ellos y reconoce a su amado (don Felis), quien cae desmayado de sus heridas. La ninfa Dorida aparece y le echa agua odorífera en la cara y le da de beber. Se le renueva a don Felis el amor por Felismena. Dorida les dice que por orden de Felicia deben ir al templo de la diosa Diana. Llegan al templo de Diana y Felicia casa a todas las parejas: 1) Felismena con don Felis; 2) Arsileo con Belisa; 3) Silvano con Selvagia. Queda sin solución el problema amoroso del pastor lusitano Danteo y la pastora Duarda (resolución en la «segunda parte»). Bibliografía (hasta 2006): Alatorre, Antonio. «El texto de la Diana de Montemayor». Nueva Revista de Filología Hispánica 46.2 (1998): 407-18. 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A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu Última actualización: 28 de enero de 2006 |