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Definición
de términos literarios y filosóficos:
REALISMO:
En filosofía, se distinguen dos tipos de realismo:
-
Correspondencia: El mundo exterior se puede comprender sólo
por medio de una investigación científica, la acumulación
de detalles y amplia documentación. Por lo tanto es objetivo.
-
Coherencia: el mundo se puede conocer por medio de intuición
personal. Por lo tanto, es subjetivo.
Francisco de Goya y Lucientes,
El afilador
(Collection Esterházy
[Museo de Bellas Artes], Budapest, Hungría)
En la literatura,
el realismo es la descripción fidedigna de la vida real. Se
excluyen, por lo tanto, detalles sobrenaturales o transcedentales.
El realismo se preocupa por la vida real, ordinaria, «normal»
y pragmática del individuo humano. El así llamado movimiento
literario del Realismo tuvo su origen en Francia entre 1830 y 1850 y después
afectó la literatura tanto francesa como inglesa, rusa, española,
alemana y portuguesa por el resto del siglo XIX. El Realismo es una
copia de la vida que revela la verdad por medio de la literatura.
El Realismo rechaza tanto el Clacisismo como el Romanticismo y el Arte
por el Arte. El interés del escritor es por el mundo contemporáneo
de sucesos ordinarios, el medio ambiente que lo rodea y los movimientos
políticos y sociales de su tiempo. Se trata de retratar la
«condición humana». Pensemos en Balzac y Dickens.
Teóricamente,
el realismo se basa en el Positivismo
de Auguste Comte
(1798-1857) [Cours de philosophie positive {1830}), quien sugiere
que se deben abandanor especulaciones teológicas y metafísicas
sobre causas primarias y finales y reemplazarlas por una sociología
positivista y optimista basada en métodos observables y sitematizados
de la realidad. La ciencia, según Comte, es la única
forma genuina del conocimiento humano. Lo que el Positivismo científico
no pueda contestar, no puede ser contestado por ninguna otra forma de conocimiento.
Desplaza de esta forma la religión y cualquier filosofía
metafísica u ontológica. Otros filósofos importantes
de este período son Charles
Robert Darwin (1809-1882), el biólogo inglés
que en su Origen de las especies (1859) menciona que todas las especies
existentes de vida, tanto animales como humanas, se desarrollaron de formas
más
sencillas o primitivas, por medio de un proceso de selección natural;
e Hipolytte Taine
(1828-1893), con su Histoire de la littérature anglaise (1863-64)
y su Nouveaux essais de critique et d'histoire (1865), y quien
determina que la cultura humana y la literatura son determinadas por 1)
el clima, 2) el medio ambiente y 3) el momento histórico.
La religión y la filosofía, por ejemplo, tienen que ver con
el clima (más sobrio en países fríos, más exuberante
en naciones de clima cálido). Este es también el siglo
de las ideas raciales del Conde de Gobineau (1816-1882), para quien
las culturas europeas tienen una predisposición intelectualista,
las africanas una sensualista y las asiáticas una imitadora.
La invención de la fotografía en 1839 también tuvo
gran impacto en la forma de ver el mundo en general: en forma más
precisa, detallada, y más fiel a la realidad que cualquier pintura
idealizante. El siglo XIX es también un siglo de revoluciones.
El Realismo mantenía que su perspectiva era democrática,
no burguesa o aristocrática. Por lo tanto, los héroes
de las novelas realistas suelen ser campesinos y trabajadores urbanos industriales.
El héroe era un hombre ordinario, un antihéroe.
Los autores realistas
enfatizan la documentación exacta, minuciosa, detallada, científica,
fría, sombría, como vemos en el escritor francés Gustave
Flaubert (1821-1880), sobre todo en su novela Madame Bovary
(1857). En drama vemos el sicologismo del dramaturgo irlandés
George
Bernard Shaw (1856-1950) y el director de teatro ruso Constantin
Stanislavsky (1863-1938). El Realismo
socialista reinterpreta los clásicos en forma contemporánea
(e.g., la obra musical West Side Story [refundición del drama
de Shakespeare, Romeo y Julieta]).
NATURALISMO:
("Realism with an Attitude")
Francisco de Goya y Lucientes,
El albañil borrracho
(Museo del Prado, Madrid, España)
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Gustave
Courbet,
Picapedreros (1849)
(Gemäldegalerie, Dresde,
Alemania)
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Francisco de Goya y Lucientes,
El albañil herido
(Museo del Prado, Madrid, España)
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Todo lo que existe
es parte de la naturaleza y sólo puede ser explicado por causas
naturales y materiales y no por causas sobrenaturales o espirituales. Las
teorías científicas de Charles Darwin (científico
inglés), Auguste Comte (filósofo positivista) e Hippolyte
Taine (naturalista francés y crítico literario) forman
la base teórica del naturalismo. El naturalismo enfatiza el
predeterminismo (contradiciendo así las ideas religiosas que enfatizan
el libre albedrío humano), el ambiente social y las deficiencias
de los seres humanos, así como lo subjetivo y lo sombrío.
Representantes literarios de este estilo de gran pesimismo son los hermanos
Edmond
(1822-96) y Jules
(1830-70) Goncourt
(quienes enfatizan lo sicológicamente patológico), Émile
Zola (1840-1902), quien enfatiza el método científico
y clínico de un patólogo o fisiólogo, sobre todo en
su novela Germinal (1885). A la vez, Zola enfatiza el medio
ambiente y la herencia biológica como determinantes del comportamiento
humano. En sus novelas da en efecto una autopsia de la vida y usa
la técnica de un zoólogo. Enfatiza lo feo, lo enfermo,
lo pobre, lo sombrío, lo desheredado y lo hiperproletario o lumpen.
Otros autores asociados con el naturalismo literario son el dramaturgo
ruso
Anton
Chekhov (1860-1904), el novelista ruso León
Tolstoi (1828-1910), el cuentista ruso Maxim
Gorki (1868-1936), el dramaturgo noruego Henrik
Ibsen (1828-1906), el dramaturgo sueco
August
Strindberg (1849-1912) y otros.
Página creada por
A. Robert Lauer
Última actualización:
22 de febrero de 2009
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