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El ROMANTICISMO:

     Hasta 1833 duró en España el Neoclasicismo: conservador, proporcionado y social.  Subsiguientemente, el Romanticismo se opone a todo lo que había valorado el siglo anterior.  El Romanticismo es un movimiento de jóvenes que valora lo personal, lo subjetivo y lo interior, no lo social, lo objetivo y lo razonable.  Se inspira en leyendas medievales, no en mitos clásicos greco-romanos.  Crea personajes raros, rechazados por la sociedad, no-comformistas, oprimidos por el destino.  Crea también mundos melancólicos y deprimentes, poblados de seres apasionados, no moderados como en el Neoclasicismo.  Hay un regreso al Siglo de Oro (el Barroco), sin reglas ni unidades dramáticas.  El Romanticismo (que es inicialmente un movimiento alemán-inglés) se opone a lo francés y dura en España hasta 1845.  En este período se escriben poesías y dramas, pero no muchas novelas como en Inglaterra (e.g. Sir Walter Scott, Ivanhoe) o aun Francia (e.g., Víctor Hugo, El jorobado de Notre Dame).  Los dramas más importantes del Romanticismo español son Don Álvaro o la fuerza del destino, del Duque de Rivas; El trovador, de García Gutiérrez; y Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.  Hay conservadores románticos (como Zorrilla, quien regresa  al pasado nacional) y liberales (reformistas y exóticos, como Espronceda).  Sin embargo, todos enfatizan lo excepcional, lo imaginativo y lo fantástico en sus creaciones literarias. 
     El término Romanticismo (o «romancesco») es una palabra usada en 1818 por primera vez (en un periódico) [antes significaba raro o exagerado]. Johann Nikolaus Böhl von Faber (1770-1864), un estudioso alemán que vivía en Cádiz, usó el término por primera vez en España.  Von Faber era un monarquista reaccionario, así como un converso al catolicismo.  Defendió al poeta barroco Pedro Calderón de la Barca en un debate periodístico en 1814, así como sus supuestas ideas absolutistas y teocráticas. Se reacciona así contra el Neoclasicismo francés racionalista.  Von Faber fue influenciado por August Wilhelm von Schlegel (otro crítico alemán, 1767-1845).  Asocia a la vez el Romanticismo con lo cristiano, en oposición a lo pagano y lo clásico de Grecia y Roma (que es lo que valoraba el Neoclasicismo francés).  Para Faber el Neoclasicismo era una interrupción pasajera.  Anticipaba el regreso a lo popular, lo heroico, lo monárquico, lo cristiano: todo lo cual se había logrado en el Siglo de Oro con Calderón. 

     Para los románticos alemanes e ingleses, el siglo romántico por excelencia había sido el Siglo de Oro español (en efecto, el concepto Siglo de Oro fue inventado precisamente en el siglo XIX para referirse a los siglos XVI [el Renacimiento] y XVII [el Barroco]).  Los grandes literatos románticos fuera de España son: Lord Byron, Sir Walter Scott (1771-1832), Víctor Hugo, Alexandre Dumas  (père,1802-1870) y, por supuesto, Johann Wolfgang von Goethe, el iniciador del movimiento literario llamado Sturm und Drang (Storm and Stress).  Todos estos autores valoran el subjetivismo, el genio, la inspiración, la pasión, la espontaneidad, el nacionalismo (en lugar de lo clásico), la desesperación (en lugar de la razón), la falta de una Providencia benévola en el mundo, el fatalismo (en lugar del optimismo francés), lo exótico, lo remoto (en lugar del presente o el futuro), las tempestades, la locura y la oscuridad (en contraposición al Siglo de las Luces). 

 Grandes figuras del Romanticismo:

Inglaterra:
 

George Gordon Noel, Lord Byron
(1788-1824)

Francia:
 

Victor Hugo
(1788-1824)

Sacro Imperio Romano Germánico:

Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)

ÁNGEL DE SAAVEDRA, DUQUE DE RIVAS (1791-1865): 

     Ángel de Saavedra, después Duque de Rivas, nació en Córdoba y luchó valientemente en la Guerra de Independencia contra Napoleón.  Después de la Restauración borbónica, se convirtió en agitador liberal político en contra del rey Fernando VII (el Deseado).  Consiguientemente, fue sentenciado a muerte en España.  Por lo tanto, se traslada a Inglaterra y después a Italia y Malta. John Hookham Frere, diplomático inglés en Malta y traductor del Poema del Cid al inglés, lo entusiasma por la literatura española, Shakespeare y los románticos ingleses.  Después de la muerte del rey Fernando VII, Ángel de Saavedra regresa a España y hereda el título de duque de su hermano, quien había fallecido.  Desde este momento se vuelve más y más conservador
     En su obra literaria, el Duque de Rivas enfatiza la pasión en lugar de la emoción sentimental (doméstica) burguesa.  Sus 18 Romances históricos (1841) son leyendas nacionalistas, medievalistas, siglodeoristas y que glorifican los valores españoles.  Sus romances históricos son como pinturas históricas de la vida medieval limitadas a un incidente histórico, descrito vividamente en rápida sucesión. Su drama Don Alvaro, o la fuerza del sino  (estrenada el 22 de marzo de 1835) expone el tema del triunfo de la fortuna sobre el amor.  Es un drama espectacular, operático (el compositor italiano Giuseppe Verdi se basó en esta obra para su ópera La forza del destino de 1862), de 26 personajes y de pasiones ardientes.  Hay un cambio constante de lugar (Sevilla, Córdoba) y no respeta las tres unidades dramáticas neoclásicas (supuestamente aristotélicas) de ACCIÓN, LUGAR y TIEMPO.  También mezcla lo aristocrático y lo popular, lo trágico y lo cómico, el verso y la prosa.  Tenemos en esta obra una rebelión satánica del personaje principal contra Dios, el universo, y una vida sin sentido, sin razón, fatal.  Es de aire poco cristiano.  Don Alvaro se suicida, rechazando así el héroe romántico la vida después de la muerte de su amada Leonor.  Don Álvaro es un drama de grandes contrastes.  Asímismo, hay que notar que la prisión y el monasterio son símbolos románticos porque se retira uno del mundo y de una fortuna hostil. 


Giuseppe Verdi
(compositor italiano, 1813-1901)



El romance «Una antigualla de Sevilla» de la colección Romances históricos (1841) 
del Ángel de Saavedra, Duque de Rivas:

Una «antigualla» es una relación de sucesos históricos remotos escrita en romance (una serie poética de versos octosílabos con rima asonante [de vocales] en los versos pares).
 


La Giralda (campanario) de la Catedral de Santa María, Sevilla

La Torre de Oro, Sevilla

Barrio de la Santa Cruz, Sevilla

Busto («cabeza») del rey don Pedro I de Castilla (1334-1369)
en la antigua Calle del Candilejo, no. 30 (ahora Calle Cabeza del Rey Don Pedro)



A. Robert Lauer

Última actualización:
30 de enero de 2014