MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA:
(1547-1616)
Creación de A. Robert Lauer
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Miguel de Cervantes
Saavedra nació en Alcalá de Henares y murió
en Madrid. Estudió en Valladolid y en Madrid.
No se sabe que estudiara en ninguna universidad aunque sí estudió
con Juan López de Hoyos, maestro de retórica
en Madrid, quien lo inició en la poesía y la cultura renacentista.
En 1569 fue a Italia y sirvió al Cardenal Acquaviva
y el 7 de octubre de 1571 tomó parte en una de las más
gloriosas guerras del siglo, la Batalla de Lepanto (en Grecia).
Los turcos, que dominaban la parte oriental de Europa, hasta cerca de Viena,
amenazaban el sur de Italia y España con su poderosa flota.
Las fuerzas armadas de don Juan de Austria (1547-1578), hermanastro
de Felipe II, gana la batalla contra el turco y salva a Europa del infiel.
Paolo Veronese (1528-1588).
La
batalla de Lepanto (1572). Galería de la Academia, Venecia
Ticiano (Tiziano Vecellio /
Titian). Alegoría de la Batalla de Lepanto (1572).
Museo del Prado, Madrid
Don Juan de Austria
(1547-1578)
En 1575, Miguel de
Cervantes y su hermano Rodrigo fueron capturados por piratas y llevados
a Argel (Algiers), de donde fueron después rescatados por
frailes mercedarios en 1580. Se casó con una mujer noble,
Doña
Catalina de Salazar, una doncella 19 años menor que su esposo,
pero ese matrimonio no le trajo felicidad. Cervantes fue poeta, comediógrafo
y novelista, pero falló en todos los géneros menos en el
último. A pesar de la inaudita fama que le trajo el Quijote
(1605, 1615), Cervantes nunca pensó que fuera su mejor novela, que
en efecto es Persiles y Sigismunda, una novela bizantina (de aventuras
exóticas de dos amantes que se separan al principio de la obra y
se juntan al final después de muchas peripecias [cambios] por tierras
ajenas. El elemento principal de este tipo de novela es la aventura
(cf. las novelas de Ian Fleming sobre James Bond, o las aventuras de Indiana
Jones). Fue publicada en 1616, algunos meses después
de la muerte del autor, el 15 de abril de 1616. Aunque la dedicatoria
de la novela está fechada el 19 de abril.
Catalina de Salazar (m. 1626)
Otras novelas de Cervantes son
La
Galatea (1585), una novela pastoril idealista, llena de sentimientos
platónicos, culto a la belleza, amor elegíaco, y llena de
pastores nobles con falsos nombres.
Las Novelas ejemplares
(1612) son 12 en total, escritas, según cuenta el autor, para entretener
y recrear los espíritus cansados. Algunas de ellas son realistas,
ya que predominan aspectos costumbristas y populares (Rinconete y Cortadillo,
El
celoso extremeño, El casamiento engañoso,
La
gitanilla); otras son idealistas, de ambiente extranjero y personajes
aristocráticos (El amante liberal, La española
inglesa, La señora Cornelia).
Cervantes también escribió
dramas (Ocho comedias y ocho entremeses, 1615), algunos de ambiente
costumbrista y picaresco de gran fuerza cómica e intención
irónica (El rufián dichoso, Pedro de Urdemalas);
otros son realistas e inspirados en su propia vida (Los tratos de Argel,
El
caballero español, La gran sultana). También
escribió sobre temas amorosos e imaginativos (La casa de los
celos, El laberinto de amor). Sólo una de ellas
es auténticamente famosa y todavía leída, El
cerco de Numancia, una tragedia de imitación clásica
con muchos personajes. Es un drama trágico y nacionalista,
donde se alaba el suicidio general de los numantinos que logran así
no ser derrotados por los romanos que trataban de conquistarlos.
El general romano fue Escipión Africano (Scipio Africanus et Numantinus).
Tambien escribió entremeses, obras cortas, en prosa y cómicas
(La cueva de Salamanca, El retablo de las maravillas).
Son todos costumbristas.
Publicó también
una obra extensa en verso, El viaje a Parnaso (1614), una alegoría
narrativa en que menciona a muchos poetas de su tiempo. Lo interesante
de esta obra, escrita toda en tercetos, es que nos da detalles autobiográficos
y nos confiesa el autor que aunque ama la poesía, el cielo no le
dio la gracia de ser poeta.
El ingenioso hidalgo don Quijote
de la Mancha fue publicado en dos partes. La primera en 1605
(hubo cinco ediciones ese mismo año) y la segunda en 1615.
Antes de morir, Cervantes logró ver 16 ediciones de su novela,
incluso traducciones al inglés y al francés.
En el prólogo menciona Cervantes que su novela es una crítica
y ataque contra los libros de caballerías. La unidad
de la novela la da la aventura, como en los libros de caballerías.
Su estilo es claro, sencillo y humorístico. Su personaje principal
es un hombre de unos 50 años que ha enloquecido por haber
leído una cantidad enorme de libros de caballerías.
Los móviles de este personaje son dos: el amor y deseo de
justicia para con su prójimo y el honor que se gana
en actos heroicos. Psicológicamente, don Quijote evoluciona
desde la locura inicial, pasando por estados de soledad, desengaño
y desilusión, hasta llegar a la cordura. El mejor aspecto
de la novela se supone ser los diálogos entre don Quijote
y su escudero, Sancho Panza. En la segunda parte, Cervantes va siendo
ganado por sus personajes ficticios y los ve ahora con nuevos ojos y los
respeta a su modo. Este respeto nos lo trasmite el autor con tanta
discreción y sabiduría que nos olvidamos que es él,
el autor, el que nos lo trasmite. Llegamos a creer que son don Quijote
y Sancho, por sí mismos, como criaturas humanas y por sus propios
merecimientos, quienes lo han conseguido.
El Quijote ha adquirido
varios significados para su público en diferentes siglos:
En el siglo XVII se pensaba que era simplemente lo que se planteaba ser,
un libro paródico y humorístico. El rey Felipe III
una vez oyó reír a uno de sus cortesanos y su comentario
fue: «Ése acaba de enloquecer o acaba de leer Don
Quijote». Para autores de mediados del siglo XX como Ramiro
de Maeztu, Don Quijote pone en el alma española la duda
del valor, del idealismo y, por eso, lo ve como libro decadente. Menéndez
Pelayo piensa por el contrario, que el ideal caballeresco en el Quijote
es transfigurado y enaltecido. También se ha visto en el Quijote
una crítica social, de la política, de la religión,
del orden social y de la historia de España. Para algunos
críticos, Cervantes es un escéptico de la realidad,
o sea, la realidad es menos cierta cuanto más conocida. Para
otros, Cervantes cree en la razón como supremo don humano, y al
devolvérsela a don Quijote al final del libro le hace el mejor regalo
que podía hacerle. Para mí, Don Quijote es un
libro extenso, ambiguo, entretenido, y cuya virtud es que nunca cansa de
leer. La realidad ficticia de la novela siempre cambia y, al cambiar,
o ser cambiada, por el protagonista principal, éste cambia también,
dándonos la sensación de que lo que en efecto ocurre es una
vida y no sólo una ficción. Este juego es similar al
cuadro de Las meninas de Velázquez, donde el pintor atrapa
por un segundo al observador. Y este cautivar al lector, este poner
dentro de la obra al lector es algo difícil, y cuando sucede, uno
es difícil safarse del texto. Es como una novela de Italo
Calvino. Y esta técnica es típica del Barroco (Baroque).
Lo que crea este suspenso e interés es el estilo del autor y su
manera de intercalar cuentos de diferentes géneros literarios, dentro
de esta gran novela que nunca permanece estática sino que acomoda
todos los géneros, desarrollándolos y creando así
una gran novela moderna.
ESTRUCTURA MÍNIMA DE DON QUIJOTE:
Gustave Doré. Don
Quijote (1863) 1.8.
I. Primera salida:
-Preparativos
II. Segunda salida:
-Sancho Panza (escudero [squire]
de don Quijote)
-Los molinos de viento
-La venta & Maritornes
-La aventura del caballero muerto
& el bachiller Alonso López.
-Apodo de «El caballero
de la Triste Figura»
-El yelmo de Mambrino &
perspectivismo
III. Tercera salida:
-«Dulcinea»
Lorenzo Corchuelo ___ Aldonza Nogales
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Aldonza Lorenzo (Dulcinea)
-Las tres aldeanas
-muerte de Alonso Quijano
«el Bueno»
Pablo Picasso, Don Quijote
(1955).
Para una descripción minuciosa
de toda la novela, favor de teclear el siguiente enlace:
<http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/DQ.html>
Creación de
A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu
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