ÉPOCA
DE FELIPE II:
(r. 1556-1598)
Creación de A. Robert Lauer
Volver a
La época de Carlos V (r. 1515-1556)
había estado inspirada por los hombres de armas, por el humanismo
europeo, por la influencia italiana, por la sátira erasmista, por
el entusiasmo pagano, y por los ideales de universalidad. En el reinado
de Felipe II (r. 1556-1598), que cubre casi exactamente la segunda
mitad (segundo Renacimiento) del siglo XVI, España se orienta por
entero hacia la preocupación religiosa impulsada por la Contrarreforma
(Reforma católica), cuya postura en contra del protestantismo condiciona
la política real de defensa y aislamiento, concentrándose
España en sí misma para producir una cultura esencialmente
nacional y católica. Las corrientes renacentistas no se pierden
sino que se funden armónicamente con las tradiciones nacionales
para forjar la síntesis personalísima que constituye la originalidad
del Renacimiento español.
Uno tono de gravedad se extiende a la literatura
y las artes. Esta es la época de las grandes figuras de la
ascética y de la mística. En literatura, la novela
pastoril reemplaza la boga de las novelas de caballerías; el realismo
de la novela picaresca queda interrumpido, así como el teatro renacentista
erasmista y paganizane. Renace la filosofía escolástica.
La filología se dedica con preferencia a los estudios bíblicos
y escriturarios; la poesía se hace más severa y elevada en
su contenido; y aparece la épica culta de tema nacional y religioso.
Renace tambien la autoridad de la Poética de Aristóteles
en lo que concierne a la disposición formal de las obras.
Hay un intenso proceso de cristianización.
En la época de Felipe II, el latín
es desplazado como lengua de la ciencia por el español, gracias
al esfuerzo de la Universidad de Salamanca. Ahí, el
latín era, como en todas las universidades, no sólo la lengua
de la cátedra sino también la que se imponía a los
estudiantes; hasta que éstos acabaron por oponerse a su uso, dirigidos
por su maestro de Retórica, Francisco
Sánchez de las Brozas, («el Brocense» [1523-1601]);
y el humanista y traductor de los clásicos
Pedro
Simón Abril (1530-1595). Numerosos escritores los
secundaron, entre ellos el doctor Juan
Huarte de San Juan (¿1529?-¿1588?)
autor de El examen de ingenios para la s ciencias (1575);
Fray
Luis de León, quien luchó para conseguir que el español
fuera admitido como lengua de Teología; Santa Teresa de Jesús
(St. Teresa of Ávila); San Juan de la Cruz (St. John of the
Cross); Fray Luis de Granada; y otros religiosos cuyas obras de
ascética y mística se escribieron en español, por
primera vez en Europa. Como ideal del estilo sigue manteniéndose
la naturalidad y la sobriedad, pero con un mayor propósito de selección
y depuración, no exento de una acentuada artificiosidad, como en
la poesía de Herrera.
LA LÍRICA
Y SUS ESCUELAS:
Las formas italianas importadas por Boscán
y Garcilaso se nacionalizan y empapan de contenido español,
dando entrada a los temas religiosos y patrióticos, desconocida
en la lírica pagana y humanista de los poetas del Primer Renacimiento.
El tema amoroso continúa, sobre todo en Herrera, pero se espiritualiza
merced al influjo de corrientes platónicas. Persiste la poesía
popular y el gusto por los romances.
Tradicionalmente se ha venido distinguiendo
en la lírica de esta época una doble escuela o corriente:
la sevillana y la salmantina. La sevillana se caracteriza
por el predominio de la forma y por su carácter brillante, enfático
y sonoro y su representante principal es Herrera. La salmantina
se distingue por el armónico equilibrio clásico entre expresión
y contenido, más íntima y honda, y preferentemente preocupada
por los temas morales, religiosos, o filosóficos, y su mejor expositor
es Fray Luis de León.
Para más información sobre España
y los primeros Habsburgos, ver mis notas en <http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/span4313cap6.html>.
Creación de A. Robert Lauer
Volver a
|