FRAY LUIS DE LEÓN:

(1527-1591)

Creación de A. Robert Lauer

Volver a SPAN 4153

     Fray Luis de León nació en Belmonte, Cuenca, en 1527.  Su padre era abogado de la corte a la cual seguía cada vez que se trasladaba.  Hizo sus primeros estudios en Madrid y Valladolid y pasó a los 14 años a la Universidad de Salamanca, donde estudió bajo el famoso teólogo Melchor Cano, O.P.  (1509-1560). Ingresó a la Orden de San Agustín, en la cual profesó en 1544.  Estudió también por breve tiempo en la Universidad de Alcalá y en la Universidad de Toledo, donde obtuvo el grado de Bachiller.  A sus 32 años se le confió su primera cátedra en la Universidad de Salamanca, donde se metió en política universitaria, ya que había una gran rivalidad entre las órdenes religiosas que ocupaban los más importantes puestos de la universidad.  Como consecuencia de sus malentendidos, sobre todo contra los dominicos, Fray Luis se hizo víctima de la Inquisición en 1572.  Se le acusaba de defender el texto hebreo del Viejo Testamento frente a las versiones latinas de la Biblia Vulgata (Fray Luis tenía ascendencia judía por el lado materno), y de haber efectuado una versión al castellano del «Cantar de los cantares» (The Song of Songs), a pesar de las prohibiciones del Concilio de Trento (Council of Trent), de traducir los textos sagrados a un idioma vulgar.  El proceso inquisitorial se alargó por cinco años, y Fray Luis estuvo preso en las cárceles de Valladolid.  Al fin se le declaró inocente y se le devolvió la cátedra.  Según una tradición discutida, sus primeras palabras al principio de clase, palabras de fórmula escolar, fueron: «Decíamos ayer».  Más tarde desempeñó dos cátedras más: una de filosofía y otra de estudios bíblicos.  Murió en 1591.


Universidad de Salamanca

Universidad de Alcalá

Concilio de Trento

Melchor Cano, O. P.

Auto de fe (Plaza Mayor, Madrid, 1680)

     Fray Luis fue la figura más excelsa y el más exacto resumen del (segundo) Renacimiento hispánico.  Hace una síntesis de todas sus corrientes: la herencia clásica, la influencia italiana, la sustancia española tradicional y el contenido religioso.  Fray Luis era de carácter intelectual fuerte y apasionado y anhelaba en su poesía la moderación, la armonía, el goce de la naturaleza y la paz, así como la vida contemplativa.  Tradujo a escritores clásicos como a Virgilio (Virgil [Publius Vergilius Maro]: 70-19 a. de C.) y Horacio(Horace [Quintus Horatius Flaccus]: 65-8 a. de C.), de quienes aprendió el sentido de proporción y medida, el sentimiento poético de la naturaleza, y su afición a la vida retirada. Las ideas platónicas suyas se ven en el anhelo de elevarse de la naturaleza a los supremos arquetipos de las cosas.  Del filófofo griego Pitágoras (Pythagoras: 582–496 a. de C.) sacó su concepto de la armonía del mundo natural.  Toda su obra poética está compuesta en metros italianos pero le fue ajeno el sentido pagano.
     Se considera que Fray Luis de León era demasiado intelectual para ser místico, aunque el crítico inglés Allison Peers (Studies of the Spanish Mystics, 1927) opina que la «Morada del cielo» debe calificarse de mística.  Otro hispanista inglés, R. Trevor Davies (The Spanish Golden Age, 1944) coloca a Fray Luis en el tercer lugar de los místicos españoles, después de Santa Teresa de Jesús  (1515-1582) y San Juan de la Cruz (1542-1591).  De las obras en prosa de Fray Luis de León, la más importante es Los nombres de Cristo, una obra compuesta en forma de diálogo donde tres frailes agustinos, Marcelo (Fray Luis), Sabino y Juliano conversan sobre los distintos nombres que dan a Cristo las Sagradas Escrituras: «Pimpollo», «Faces o Cara de Dios», «Camino», «Pastor», «Monte», «Padre del Siglo Futuro»,  «Brazos de Dios», «Rey de Dios», «Príncipe de Paz», «Esposo», «Hijo de Dios», «Amado», «Jesús», y «Cordero».  Primero se aducen los pasajes bíblicos en que aparece cada nombre, y a continuación se exponen y discuten los problemas que cada nombre suscita.  Su prosa es elaborada y exquisita, y alcanza su ideal aquí de armonía y dulzura.
     Su obra en verso fue publicada por primera vez en Madrid, en 1631, por el poeta Francisco de Quevedo (1580-1645).  Otras ediciones importantes son de Mayáns y Siscar (1761), quien incluye una Vida del poeta,; Jovellanos (siglo XVIII); el padre José M. Llobera (1932); el hispanista italiano Oreste Macrí (Florencia, 1950);  y el Padre Ángel C. Vega (1955).  El padre Vega agrupó la obra poética de Fray Luis en tres partes: 
     1. Poesías originales
     2. Traducciones profanas
     3. Versiones de textos sagrados
     El estilo poético de Fray Luis es recortado y preciso, de gran concentración de pensamiento y de rapidez y movilidad de imágenes.  Se valió generalmente de la lira como forma métrica casi exclusiva.  La lira, introducida por el poeta renacentista Garcilaso de la Vega en «La Flor de Gnido», adquiere en Fray Luis su perfección.  Su base clásica es Horacio, de quien imita el anhelo de paz, el goce de la soledad en el retiro de la naturaleza, la serenidad (epicúrea y estoica), su amor a la dorada medianía (“the golden mean,” o mediocritas), y el desprecio por los honores públicos, la vana ambición y la codicia.  Hay también en su poesía un anhelo de romper la cárcel del cuerpo para que el alma triunfe en su vuelo hasta la morada de Dios.  En Fray Luis de León generalmente aparece el mar con sus tormentas pero nunca como elemento de belleza ni objeto de contemplación.  Aparece el cielo estrellado muchas veces como objeto de contemplación y motivo de contraste con el mundo terrestre.
     Hay sólo unas treinta poesías originales y tres épocas para tales: 

  • Imitación de modelos clásicos: las odas «Profecía del Tajo» (basada Horacio, oda 1.15), la primera oda «A Felipe Ruiz», y la «Vida retirada», el poema más popular de Fray Luis.
  • Período de plenitud: Segunda oda «A Felipe Ruiz», oda «A Francisco Salinas», la tercera oda «A Felipe Ruiz», «Morada del cielo», «En la Ascención», «A Nuestra Señora».
  • Traducciones de autores clásicos: las 10 églogas (poesía de pastores) de Virgilio y los dos primeros libros de las Geórgicas (elogio de la vida agrícola [Virgil’s Georgics]).  25 odas de Horacio.  La primera olímpica de Píndaro (Pindar), y fragmentos de Andrómaca de Eurípides. De los libros sagrados tradujo parte de los salmos (Psalms), el Libro de Job (The Book of Job),  Proverbios (Proverbs) y El cantar de los cantares (Song of Songs).
     La escuela castellana o salmantina consiste de filólogos y religiosos como «el Brocense». 

El universo según Tolomeo (Ptolemy)
Andrew Borde. The First Book of the Introduction of Knowledge, 1542.
Horacio (Quintus Horatius Flaccus [Horace: 65-8 a. de C.]), époda segunda:
<http://www.stoa.org/diotima/>

"Beatus ille qui procul negotiis, 
     ut prisca gens mortalium, 
paterna rura bubus exercet suis 
     solutus omni faenore 
neque excitatur classico miles truci 
     neque horret iratum mare 
forumque vitat et superba civium 
     potentiorum limina. 
ergo aut adulta vitium propagine 
     altas maritat populos 
aut in reducta valle mugientium 
     prospectat errantis greges 
inutilisque falce ramos amputans 
     feliciores inserit 
aut pressa puris mella condit amphoris 
     aut tondet infirmas ovis. 
vel cum decorum mitibus pomis caput 
     Autumnus agris extulit, 
ut gaudet insitiva decerpens pira 
     certantem et uvam purpurae, 
qua muneretur te, Priape, et te, pater 
     Silvane, tutor finium. 
libet iacere modo sub antiqua ilice, 
     modo in tenaci gramine: 
labuntur altis interim ripis aquae, 
     queruntur in Silvis aves 
frondesque lymphis obstrepunt manantibus, 
     somnos quod invitet levis. 
at cum tonantis annus hibernus Iovis 
     imbris nivisque conparat, 
aut trudit acris hinc et hinc multa cane 
     apros in obstantis plagas 
aut amite levi rara tendit retia 
     turdis edacibus dolos 
pavidumque leporem et advenam laqueo gruem 
     iucunda captat praemia. 
quis non malarum quas amor curas habet 
     haec inter obliviscitur? 
quodsi pudica mulier in partem iuvet 
     domum atque dulcis liberos, 
Sabina qualis aut perusta Solibus 
     pernicis uxor Apuli, 
sacrum vetustis exstruat lignis focum 
     lassi Sub adventum viri 
claudensque textis cratibus laetum pecus 
     distenta siccet ubera 
et horna dulci vina promens dolio 
     dapes inemptas adparet: 
non me Lucrina iuverint conchylia 
     magisve rhombus aut scari, 
siquos Eois intonata fluctibus 
     hiems ad hoc vertat mare, 
non Afra avis descendat in ventrem meum, 
     non attagen Ionicus 
iucundior quam lecta de pinguissimis 
     oliva ramis arborum 
aut herba lapathi prata amantis et gravi 
     malvae salubres corpori 
vel agna festis caesa Terminalibus 
     vel haedus ereptus lupo. 
has inter epulas ut iuvat pastas ovis 
     videre properantis domum, 
videre fessos vomerem inversum boves 
     collo trahentis languido 
positosque vernas, ditis examen domus, 
     circum renidentis Laris.'
haec ubi locutus faenerator Alfius, 
     iam iam futurus rusticus, 
omnem redegit idibus pecuniam, 

     quaerit kalendis ponere. 
Traducción al inglés de John T. Quinn:



"The fellow's worth a fortune who, far 
    from commerce, cultivates his fathers' 
farm with his own oxen & is free 
    of usury -- like the folk of yore. 
"No soldier, summoned to battle by the bugle 
    or fearful of a fuming sea, 
no plaintiff or haunter of the haughty portals 
    of especially-powerful citizens 
is the man who marries mature growths 
    of grape to poplars he's pampered 
OR watches over his wandering herd 
    bellowing in lonely bottomlands 
while he saws away worthless scions 
    & engrafts the gainful OR hoards 
honey from the comb into clean containers 
    OR shears his compliant sheep. 
"As Autumn hoists its head, adorned with 
    fleshy fruits, through fields, 
he gloats, gathering prize pears 
    & grapes purpler than the pigment 
to pay you, Priapus, & you sir, 
    Silvanus, protector of property. 
The bliss of napping beneath an old oak 
    OR on a luxuriant lawn 
while water wends between wide banks 
    & birds whine in the woods 
& fountains fret with splashing spray -- 
    a summons to soft slumbers! 
"When wintry weather threatens with thunder, 
    storms & snow, he speeds 
into snares (from all sides) boars 
    battling a horde of hounds 
OR suspends from slender staves the webbing 
    widened to fool feeding 
figpeckers and ropes the frightened rabbit 
    & drifting crane (a delicacy!). 
"Living that life, who wouldn't ignore 
    the ills latent in love? 
"Should a faithful wife do her fair share 
    helping with the home & cherished 
children (a Sabine, say, or the sunburned 
    bride of an assiduous Apulian) 
AND stack seasoned timber on the hearth 
    for her tired husband's return 
AND pen yielding ewes within pleachwork 
    to drain their distended udders 
AND, ladling a lively vintage from the vat, 
    prepare an unpurchased repast -- 
"I'd freely forego the finest oyster 
    OR flounder OR scaurfish forced 
to these waters when winter blasts 
    bolts on Eastern breakers. 
African fowl & Greek game-hens hardly 
    would settle into my stomach 
happier than the odd olive, harvested 
    from the orchard's oiliest offshoot 
OR meadow-dwelling sourdock & mallows 
    (medicine for a body's burdens) 
OR a lamb slain for a farmers' festival 
    OR a friskling whisked from a wolf. 
"How felicitous at such feasts to see fattened 
    flocks hurrying homeward, 
bone-weary bulls with nodding necks 
    pulling an upended plough, 
& the worker-bees of a wealthy abode: slaves 
    stationed near smiling cult-statues!" 
So spoke Alfius, a financier, 
    bent on becoming a bumpkin. 
Midway through the month, he cashed his capital -- 
    to float it again on the first. 

Horacio (Horace), Libro I, oda 11
(Carmina, Liber Primus, XI):
<http://www.stoa.org/diotima/>


Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
 finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
 temptaris numeros. Vt melius quicquid erit pati!
 Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
 quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
 Tyrrhenum, sapias, uina liques et spatio breui
 spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
 aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
 

Traducción al inglés de Steven J. Willett:



Stop these efforts to learn - knowing is banned - what will be my, and your, / final god-given end, Leuconoe, cease Babylonian / divination by stars. Better by far: all that will come, endure! / Whether Jupiter grants many a long winter, or this our last, / which now tires, against pumice-strewn shores lying below us, that / vast Tyrrhenian Sea. Learn to be wise, strain out the wine, and prune / lavish hopes to the quick. While we converse, envious time will have / vanished: harvest today, placing the least credence on what's to come.

Creación de A. Robert Lauer

Volver a SPAN 4153

OU Home | Disclaimer | Copyright | Equal Opportunity | OU Web Policy