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SAN JUAN DE LA CRUZ:
(1542-1591)
Creación de A. Robert Lauer
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San Juan de la Cruz eleva la poesía
mística a la más intensa y sublime expresión a que
ha llegado el misticismo universal. Es el último de los grandes
místicos. También en él se agotan las posibilidades
de la poesía religiosa. También es una de las voces
líricas más puras que jamás hayan existido.
Juan de Yepes y Álvarez nació
en 1542 en Fontiveros, provincia de Ávila. Era de familia
noble pero arruinada. Estudió primero con los jesuitas en
la ciudad de Medina del Campo, y a los 19 años ingresó de
novicio en el Colegio de Carmelitas con el nombre de Fray Luis de Santo
Matías. Después de profesar continuó sus estudios
en la Universidad de Salamanca y, ordenado de sacerdote en 1567,
regresó a Medina del Campo. Fue amigo de Santa Teresa de Jesús,
quien representa la cima de la prosa mística española y,
con ella, emprendió reformas eclesiásticas en la rama masculina
de la Orden del Carmelo, fundando el primer monasterio de Carmelitas Reformados,
o Descalzos, en Duruelo. Desde entonces tomó el nombre de
Fray Juan de la Cruz. En 1572, al ser elegida Santa Teresa como abadesa
de la casa madre de Ávila, San Juan fue designado director espiritual
de aquel convento. San Juan fue elegido prior de varios conventos.
En 1577 fue preso en Toledo por frailes calzados pero escapó de
la cárcel a los 8 meses. En la ciudad de Úbeda murió
el 13 de diciembre de 1592 por consecuencia de ciertas calenturas.
Su cuerpo fue después trasladado a Segovia. Está sepultado
en Segovia. Fue beatificado en 1675, hecho santo en 1726, y declarado
Doctor de la Iglesia en 1926.
La obra de San Juan es breve:
-
En su primer período usa el metro de romance y de cantares de forma
tradicional en 5 canciones, 10 romances, y 2 glosas a lo divino
-
En su segundo período se encierra en poesía puramente mística:
consta de 3 composiciones, a saber: «Noche obscura del alma»
, «Cántico espiritual» y «Llama de amor viva».
Se consideran estas tres obras como una unidad que forma un tratado poético
de la ascención mística. En la «Noche oscura»
canta el poeta la huida del alma, en medio de la noche, de la prisión
de los sentidos y, al fin, libre de ellos, la unión con el Amado.
El «Cántico espiritual» expone el proceso místico
del camino hacia Dios: en las 12 primeras estrofas el de la vía
purgativa, en las 9 centrales el de la vía iluminativa, y en las
restantes el de la vía unitiva, dedicando las cuatro finales a exponer
el estado de unión. En «Llama de amor viva» el
poeta canta jubiloso y enamorado su goce supremo.
En diversos momentos de su vida esciribió
San Juan unos comentarios en prosa para glosar sus propias composiciones
en verso. A la «Noche» le dedicó dos tratados
(«Subida del monte Carmelo» y «La noche obscura del alma»).
La poesía de San Juan es puramente mística. La
idea de las tres vías viene de San Bernardo de Clairveux (abad francés
del siglo XII), así como la utilización del «Cantar
de los cantares» para simbolizar la vida mística, así
como la peculiaridad de ver en la «Esposa» no a la Iglesia
o a la Madre de Dios sino al alma humana. San Juan también
se sirve de formas poéticas tradicionales (romances y cantares),
así como de metros y estrofas renacentistas para verter su poesía
espiritual. En casi toda la poesía de San Juan, elementos
de poesía amatoria han sido divinizados. En efecto, San Juan
toma el máximo poema de amor, divinizado, que la tradicion le ofrece:
«El cantar de los cantares».
En San Juan coexiste el místico enamorado
que escribía como en pleno rapto o arrobo, y el técnico experto
que afina minuciosamente los recursos artísticos de su poesía.
Su poesía se expresa en bellas metáforas, símbolos
e imágenes, y usa la alegoría del matrimonio. La naturaleza
se usa en toda su riqueza: montes, ríos, árboles, flores,
animales, perfumes, pero siempre como elementos alegóricos.
Su vocabulario es rico en sinonimias, palabras populares y rústicas,
antíteses, onomatopeyas. En su poesía se unen tres
corrientes de la poesía castellana:
-
La poesía popular «a lo divino»
-
La poesía popular del romancero y
-
La poesía renacentista.
El tema único de su poesía es el
de la unión mística con Dios. En efecto su poesía
ha sido clasificada como «poesía erótica a lo divino».
El plano humano ha sido elevado al más alto simbolismo religioso.
El pelícano como símbolo
cristiano de piedad y sacrificio
SANTA TERESA DE JESÚS
(1515-1582):
Teresa de Cepeda y Ahumada, a.k.a. Santa Teresa
de Jesús (Santa Teresa de Ávila) fue una monja carmelita.
Llega el misticismo español a su máxima expresión
humana. Sus obras en prosa son: Camino de perfección
(1565), dirigida a sus compañeras monjas; El libro de su vida
(1588), su autobriografía; y Las moradas o castillo interior
(1588), tratado doctrinal de sus experiencias místicas. Fue
declarada primera Doctora de la Iglesia en el siglo XX por el papa Paulo
VI el 27 de septiembre de 1970.
EJEMPLOS DE POESÍA Y PROSA:
Tiróme con una flecha
enarbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su criador;
ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
que es mi amado para mí
y yo soy para mi Amado. |
¡Ay, que larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros!
Esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida.
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero. |
¡Oh muerte benigna,
socorre mis penas!
Tus golpes son dulces,
que el alma libertan.
¡Qué dicha, oh mi Amado,
estar junto a ti!
Ansiosa de verte
deseo morir |
La vida terrena
es continuo duelo;
vida verdadera
la hay sólo en el cielo.
Permite, Dios mío,
que viva yo allí.
Ansiosa de verte
deseo morir |
Hoy nos viene a redimir
un Zagal, nuestro pariente,
Gil, que es Dios omnipotente
Viene pobre y despreciado,
comenzadle ya a guardar . . .
no nos lleven el Cordero:
¿no ves que es Dios soberano? |
En la oscuridad mi luz,
mi grandeza en puesto bajo.
Mi lauro está en el desprecio,
mi dignidad sea el rincón
y la soledad mi aprecio. |
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Moradas:
«[E]s que no se ve cosa ni interior ni exteriormente, porque no es
imaginaria; mas sin verse nada, entiende el alma quién es . . .
[es] como si una persona sintiese que está otra cabe ella, y porque
estuviese a oscuras no la vemos, cierto entiende que está allí,
salvo que no es comparación bastante». |
Creación de A. Robert Lauer
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