El Siglo
DE ORO
(Siglos
XVI y XVII):
El
Renacimiento y el Barroco:
Creación de A. Robert Lauer
Volver a
El llamado Siglo de Oro es el período
literario más importante de España. Es el período
clásico. Podríamos decir que empieza con el poeta Garcilaso
de la Vega (1501-1536) y termina con el dramaturgo Pedro Calderón
de la Barca (1600-1681).
En la forma más breve posible, podemos
definir el Renacimiento (1492-1598) como un período abierto
(internacional, «pagano», neo-clásico, italianizante)
y alegre, y el Barroco como un período cerrado (nacionalista, «hispanizante»,
cristiano) y de desengaño (decadentista). El Barroco (1598-1700),
sin embargo, es una continuación del Renacimiento ("the Baroque
is the Renaissance with an attitude").
En el Renacimiento se exalta la naturaleza
y lo natural (e.g., el desnudo en la pintura, así como el mundo
natural). Se defiende el escribir tal como se habla, sin ostentación
ni afectación. Juan de Valdés, en su Diálogo
de la lengua, dirá: «Escribo como hablo, sólamente
tengo cuidado de usar de vocablos que signifiquen bien lo que quiero decir
y dígolo cuanto más llanamente me es posible».
Pero esta sencillez renacentista cambia con Luis de Góngora
(1561-1627) y Francisco de Quevedo (1580-1645) a un lenguaje estilizado,
lleno de brillantes metáforas y de atrevidos cultismos (neologismos)
greco-latinos; una lengua apartada en el léxico y la sintaxis de
la lengua corriente y natural. En Quevedo se defiende la idea o el
concepto de la palabra, la agudeza de ingenio, el conceit de los
poetas metafísicos ingleses como John Donne (1572-1631) y
Andrew
Marvell (1621-1678).
Diferencias
entre el arte renacentista y el barroco:
Renacimiento
(ca. 1453 o 1492-1598)
Jakob Burckhardt. Die Cultur der Renaissance in Italien.
Basel, 1860.
Sandro Botticelli, «El
nacimiento de Venus»,
Galleria Uffizi, Florencia,
Italia
-
Arte lineal (las líneas se siguen con la mano de cerca).
-
Llano (flat).
-
Foco central. Cerrado (el observador queda fuera de la obra).
-
Claridad absoluta.
-
Orden.
-
Falta de movimiento.
-
Línea pura.
-
Espontaneidad.
-
Naturalidad (sprezzatura)
|
Barroco
(ca. 1598-1700)
Heinrich Wölfflin. Renaissance und Barock. Munich,
1888.
Peter Paul Rubens, «El
banquete de Tereo»,
Museo del Prado, Madrid, España
-
Arte pictórico (las líneas se sigue con el ojo de lejos).
-
Profundo (depth).
-
Foco múltiple, fuera de centro.
-
Abierto (el obervador queda dentro de la obra).
-
Claridad relativa (chiaroscuro).
-
Desorden ordenado.
-
Dinamismo y acción.
-
Distorsión de la línea.
-
Estilización
-
Retoricismo.
|
El barroco incorpora el Humanismo (Renacimiento
de las letras clásicas y el énfasis en lo secular, lo pagano
y lo humano, no lo ultraterrestre y divino). Se afirma la dignidad
del hombre y su capacidad de auto-superación (self-realization)
por medio de la razón, el placer de las cosas terrenales, lo mundano,
lo carnal, lo placentero: cosas típicas del Renacimiento; con lo
espiritual o ultraterrestre: lo medieval. Es un arte contradictorio,
de desorden, de incertidumbre, de desengaño.
Con los Reyes Católicos, a finales
del siglo XV, empieza el Renacimiento español. España
es el primer estado moderno de Europa a causa de su unidad nacional, política
y religiosa. Una consecuencia de la Reconquista fue el ver la guerra
como el medio de adquirir honra y riqueza, cumpliendo al mismo tiempo con
el Rey y con Dios. El ideal caballeresco fue así la causa
que se tuviera en menos el trabajo manual y las actividades mercantiles.
Al terminar la Reconquista en 1492, se empezó la conquista
de ultramar. Fue el ideal español luchar por la fe católica
cristiana en todos los países del mundo: en la África musulmana,
en la Europa protestante, en la Asia idólatra, y en
la América pagana..
En 1517, la corona castellana y aragonesa
es heredada por Carlos de Habsburgo, nieto de los Reyes Católicos.
Carlos hereda por su padre, Felipe I («el Hermoso»),
el imperio alemán (Sacro Imperio Romano), siendo coronado V emperador
del Sacro Imperio Romano, siendo al mismo tiempo el primer rey de España
de ese nombre (el rey Carlos I; el emperador Carlos V). Desde entonces
se involucrará España en todos los problemas políticos,
religiosos y dinásticos de Europa.
La reina Juana de Castilla
|
Felipe I de Austria
|
Águila bicéfala
de la Casa de Austria
Los reyes habsburgos españoles (los Austrias):
-
Carlos I (1517-1555): Rey guerrero. Auge
del imperio español.
-
Felipe II (1556-1598): Rey administrador. Permanencia
de la monarquía española.
-
Felipe III (1598-1621): Rey débil. Debilitamiento.
-
Felipe IV (1621-1665): Rey negligente. Decadencia .
-
Carlos II (1665-1700): Rey enfermo. Final de los
Habsburgo (los Austrias) españoles.
Los
Austrias españoles:
El rey Carlos I
Emperador Carlos V
|
El rey Felipe II
|
El rey Felipe III
|
El rey Felipe IV
|
El rey Carlos II
|
La Edad Media española se caracteriza
en general por cierta tolerancia religiosa combinada con un ardor religioso
que impulsa la Reconquista por siete siglos. Pero en general en las
ciudades de la España cristiana conviven cristianos, moros y judíos,
cada uno con sus leyes, costumbres y religión.
Al final del siglo XIV empiezan a producirse
explosiones de antijudaísmo. Recuerden que en manos de los
judíos estaban las ocupaciones de prestamistas (con elevados intereses
[profesión vedada a cristianos]) y la recaudación de impuestos.
Por esta razón, el antijudaísmo comienza a darse sobre todo
en las clases populares. En 1478 se establece la Inquisición
en Castilla (que existía desde el siglo XIII en Europa), cuyo
fin era sofocar cualquier indicio de heterodoxia en España.
En 1492, la reina Isabel, instigada por el inquisidor general Tomás
de Torquemada (quien era judío converso), expulsa a los judíos
no cristianos de España. Se calcula que 36.000 familias salieron
de España. En 1502 se ordenó también
una expulsión de todos los moros (musulmanes) no convertidos
al cristianismo, pero la mayoría de ellos se quedó en España.
Los moriscos (moros cristianos) fueron expulsados en 1609-1611
por Felipe III.
La Inquisición también estuvo a cargo
de eliminar movimientos místicos y visionarios que eran seguidos
por «cristianos nuevos» (cristianos conversos de ascendencía
árabe o judía [también llamados criptojudíos
y marranos]). Los Alumbrados creían en la comunicacion
directa del alma con Dios (que hace ineficaces los Sacramentos de la Iglesia).
Los erasmistas, en la primera mitad del siglo XVI (llamados así
por el gran humanista católico holandés, Erasmo de Rotterdam)
defendían una religiosidad interior y hacían burla de ceremonias
ostentosas, devociones consideradas supersticiosas y la supuesta
hipocresía de las órdenes religiosas (cf. El
elogio de la locura [In Praise of Madness] de Erasmo]).
El monje agustino Martín Lutero, quien se comunicaba a menudo
con Erasmo por cartas, traduce la Biblia Vulgata del latín
al alemán, critica el uso de indulgencias, apela sin éxito
al Papa León X (quien no le presta atención) y al
emperador Carlos V (quien ataca a Alemania), recibe el apoyo de
los nobles alemanes y crea así la Reforma protestante (independizándose
de Roma, como Enrique VIII había hecho en Inglaterra y Juan
Calvino en Suiza).
Erasmistas fueron Alfonso de Valdés
(1490-1532), secretario del emperador, y Juan Valdés (¿?-1541),
autor del Diálogo de la lengua. En un primer momento,
varios inquisidores (quienes eran hombres cultos como el franciscano Fray
Antonio de Guevara) habían tenido sus momentos erasmistas.
Asimismo, Miguel de Cervantes Saavedra, el autor del Quijote,
había sido educado por un maestro erasmista.
Protagonistas
de la Reforma católica:
Erasmo de Rotterdam, humanista
|
Tomás de Torquemada,
Inquisidor
|
León X, papa
|
Protagonistas
de la Reforma protestante:
Enrique VIII, rey
|
Martín Lutero, monje
|
Juan Calvino, abogado
|
POESÍA: Garcilaso de la Vega
(1501-1536); Fernando de Herrera (1534-1597); Fray Luis de León
(1527-1591); San Juan de la Cruz (1542-1591); Luis de Góngora
(1561-1627); Lope de Vega (1562-1635); Francisco de Quevedo
(1580-1645).
Creación de A. Robert Lauer
Volver a
|