Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza

Creación de A. Robert Lauer

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Bibliografía alarconiana



JUAN RUIZ DE ALARCÓN:

     Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639), el «Terencio español», nació en Méjico y estudió en la Universidad de Méjico, fundada a mediados del siglo XVI.  Obviamente, fue la primera universidad en territorio americano.  En 1600 fue a España y continuó sus estudios en la prestigiosa Universidad de Salamanca.  Practicó derecho en Sevilla y regresó a Méjico en 1608.  Después de vivir en Méjico por 5 años decidió volver a España, a Madrid, donde publicó 25 obras entre 1613 y 1626.  Murió en Madrid en 1639.
     Alarcón fue un dramaturgo perfeccionista cuyas obras supuestamente carecen de pasión.  Era jorobado, pelirrojo, patizambo (bow-legged) y amargado.  Fue cruelmente criticado por sus contemporáneos como Luis de Góngora.  En sus dramas se valoran las virtudes de la amistad, la lealtad, la abnegación en el amor, la inocencia.  También se censuran los vicios como la mentira, la ingratitud, la injusticia y la ambición.  A la vez, Alarcón se preocupó por problemas sociales y costumbres de su tiempo.  En su teatro se reflejan generalmente problemas morales e intelectuales. Asimismo, el poeta se concentró más en el desarrollo de sus personajes que en la intriga. 
     Sus dramas más famosos son La verdad sospechosa (Suspect Truth) de 1619, Las paredes oyen (1621) y El examen de maridos  (The Test of Suitors) de 1623-25.  En la primera comedia, Don García, a quien le gusta mentir, regresa de Salamanca a Madrid, donde su padre trata de casarlo con doña Jacinta.  Don García ya está enamorado de esta dama, pero por accidente confunde su nombre con el de Lucrecia, su acompañante, con quien termina casándose.   Por consiguiente, Alarcón propone que la verdadera nobleza (vista en términos ya metafísicos) se origina en el espíritu y no en la sangre (sobre esto hay mucho que decir).  Propone entonces, supuestamente, la igualdad social moral.  Ver, por ejemplo, El tejedor de Segovia (The Weaver of Segovia) de 1619-22.  También se se interesó Alarcón en aspectos de ocultismo, como se puede ver en Quien mal anda mal acaba (1610-1611), que versa sobre el pacto de un individuo con el demonio.  Otros dramas que usan de este tema son La cueva de Salamanca (1617-1620) y La prueba de las promesas (1618), éste último basado en el ejemplo 13 de El conde Lucanor de Juan Manuel (sobre el nigromántico don Illán de Toledo).  Su único drama religiosos es El Anticristo (1623). 


La verdad sospechosa 
(Compañía Nacional de Teatro Clásico, 1991)
http://teatroclasico.mcu.es/anter14.htm

     La estructura dramática de las obras de Alarcón versa sobre los defectos o virtudes de sus personajes.  Sus personajes femeninos suelen ser independientes aunque no tan desarrolladas como los de Lope de Vega.  Su estilo es realista y sus obras consisten de parlamentos largos, diálogos cortos y estilo llano.  Su visión del mundo es barroca y moralista.  Alarcón fue el menos prolífico de los dramaturgos del Siglo de Oro.  Sus obras no se reconocieron hasta después de su muerte cuando refundiciones suyas aparecieron en Francia, Inglaterra e Italia.



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