|
Tirso
de Molina
Creación de A.
Robert Lauer
Bibliografía
tirsiana
TIRSO DE MOLINA:
El verdadero nombre de Tirso de Molina era
Gabriel Téllez (1579-1648). Fue fraile de la Merced.
Su nombre deriva de «tirso» (thyrsus), la vara del dios
del vino, Baco. Era también nombre usado para gente
rústica. «Molina» era una ciudad en Aragón
así como también el nombre de una familia aristocrática
y el nombre del famoso jesuita, Luis de Molina (1535-1600), quien
escribió sobre la doctrina del libre albedrío (free will)
en contra de la predestinación.
Tirso de Molina nació en Madrid el
24 de marzo de 1579 y fue bautizado en la parroquía de San Sebastián
de Madrid el 29 de marzo de ese mismo año. Por mucho tiempo
se pensó que fue hijo ilegítimo de Téllez Girón
(el Duque de Osuna) o de Jorge de Alencastre. Ahora se sabe
que sus padres eran de origen humilde, a saber, Andrés López--criado
del conde de Molina--y Juana Téllez. Catalina Téllez, hermana
mayor de Tirso, ingresó en el convento de la Magdalena en Madrid
e hizo profesión bajo el nombre de Catalina de San José.
Entró Tirso a la Orden de la Merced en 1600. Residió
en las ciudades de Sevilla, Soria, Segovia, Toledo, Guadalajara, Valladolid
, Trujillo y Madrid. Fue lector de teología en Santo Domingo
(ahora República Dominicana) desde 1616 hasta 1618. Se asoció
con las grandes figuras del siglo: Quevedo, Góngora,
Calderón,
Alarcón
y Lope de Vega. Lope de Vega le dedicó una de sus obras
a él, Lo fingido verdadero, y Tirso escribió a su
vez una defensa del drama lopesco en Los cigarrales de Toledo (The
Country Houses of Toledo), una obra híbrida.
En 1625, la Junta de Reformación
creada por el conde-duque de Olivares le prohibió que escribiera
más dramas. Tirso no obedeció tal orden y siguió
escribiendo hasta 1632. En 1626 se le mandó a Tirso que residiera
en el convento de Trujillo (Cáceres) en España, la
cuna de los Pizarro. Por 3 años quedó aislado
de toda actividad teatral. Fallece en el convento de Almazán
(Soria) el 20 de febrero de 1648.
Escribió 300 dramas y es el más
prolífico de todos los dramaturgos del siglo después de Lope
de Vega.
En sus dramas presenta problemas teológicos
y se supone que presenta aspectos sicológicos de los personajes
más que Lope de Vega, por ejemplo. Creó personajes
bien delineados, como Don Juan Tenorio en El burlador de Sevilla
y Paulo en El condenado por desconfiado. Hay varias ideas
intelectuales en sus dramas a causa de su educación monjeril.
Hay humor y también crítica social en sus dramas.
Dramas escatológicos.El
burlador de Sevilla y convidado de piedra. Este es el modelo
de Don Juan que sirvió para tantos otros autores como Molière
en Francia (Dom Juan ou festin de pierre), Mozart en su ópera
Don
Giovanni (libreto de Da Ponte [Praga, 1787]), Lord Byron (Don
Juan) y George Bernard Shaw (Man and Superman) en Inglaterra.
Es la historia de un personaje que se deja llevar por su instinto y reprime
lo religioso y moral. Se burla de la justicia divina con la frase
«Qué largo me lo fiais!» (“What a long time you
give me, God!”). Espera tener tiempo suficiente para pedir misericordia
divina. El burlador de Sevilla y convidado de piedra, atribuida
a Tirso de Molina, se publicó en Doce comedias de Lope de Vega
Carpio y otros autores, segunda parte (Barcelona: Gerónimo Margarit,
1630). Sin embargo, aparentemente este texto había sido publicado
en Sevilla entre 1627-1629 por Simón Faxardo, quien le colocó
una portada y un pie de imprenta falsos (o sea, ni Gerónimo Margarit
era el impresor ni Barcelona el lugar de impresión). Hay otro
texto sin fecha ni lugar de impresión que lleva el título
Tan
largo me lo fiáis, atribuida a Calderón. Sin embargo,
Simón Faxardo es también el responsable de la impresión
de esta obra en Sevilla hacia 1634-1635. El crítico Alfredo
Rodríguez López-Vázquez ha propuesto que el autor
de El burlador y Tan largo es Andrés de Claramonte.
En efecto Tirso de Molina no incluyó El burlador de Sevilla
en ninguna de las Partes de sus comedias. El crítico
Luis Vázquez afirma que El burlador es anterior a Tan
largo y que el autor es Tirso de Molina. José María
Ruano de la Haza ha cotejado ambas obras y ha concluido que tanto El
burlador como Tan largo (ésta última es una reconstrucción
de memoria) descienden de un texto original. O sea, los dos textos
son versiones de un arquetipo común. La autoría sigue
perteneciendo a Tirso. Aparentemente Tirso escribió la obra
entre 1612 y 1625. Algunas de las múltiples versiones de la
figura donjuanesca, aparte de las ya mencionadas, son: La venganza en
el sepulcro de Alonso de Córdoba en el siglo XVII. En
1714, Antonio de Zamora escribió No hay plazo que no se cumpla
ni deuda que no se pague. José Zorrilla esciribió
en el siglo XIX su Don Juan Tenorio. A finales del siglo XIX,
Ramón del Valle-Inclán escribe Las galas del difunto.
En el siglo XX, el novelista Ramón Sender tiene una obra llamada
Don
Juan en la mancebía. En la época ontemporánea
también tenemos Don Juan último (estrenada en 1992)
de Vicente Molina Foix y La sombra del Tenorio (1995) de José
Luis Alonso de Santos. En la narrativa, Torrente Ballester tiene
un Don Juan. En cine hay un Don Juan en los infiernos
de González Suárez y Don Juan de Marco (EEUU, 1995).
Don Giovanni y el Comendatore
El condenado por desconfiado (1615-25).
Expone este drama el conflicto teológico planteado por el jesuita
Luis
de Molina y el dominico Domingo Báñez. Molina
afirmaba que la persona por sus actos podía recibir la gracia suficiente
para su salvación. Báñez defendía la
tesis de que Dios determina quien recibe la gracia divina.
Dramas religiosos.
Vidas de santos. Dramas bíblicos como La venganza de Tamar
(1621?23), esencialmente un drama de honor. El tema principal es
el incesto entre Tamar y Amón (2 Samuel) y la justa venganza del
hermano de ella, Absalón, tercer hijo de David (y primero al trono
después de la muerte de Amón). La trilogía de la Santa
Juana.
La venganza de
Tamar
Montaje de la Compañía
Nacional de Teatro Clásico, 1997
http://teatroclasico.mcu.es/anter26.htm
Dramas históricos.
La prudencia en la mujer (1622). Supuestamente
una crítica contra el gobierno del valido (royal favorite) del rey
Felipe IV, el Conde-Duque de Olivares. El personaje principal,
María de Molina, está bien delineado. También
tiene dramas de validos trágicos como Próspera y adversa
fortuna de don Alvaro de Luna (1615?21). Importante también
es su trilogía de los Pizarro (Amazonas en las Indias, La
lealtad contra la envidia y Todo es dar en una cosa). También
tiene un drama folklórico sobre el tema de «Romeo y Julieta»,
Los
amantes de Teruel (1635).
Dramas de capa
y espada. Es Tirso un experto es este tipo de drama (generalmente
denominado «de intriga»). Don Gil de las calzas verdes
(1615). El vergonzoso en palacio, El castigo del penséque.
Sus personajes mujeriles están bien delineados.
En suma, se conoce a Tirso por sus dramas
de enredo o de intriga, por sus temas teológicos, y por desarrollar
bien el personaje de la mujer en el drama español. También
por su crítica social contra los males económicos de su tiempo.
Página creada en 2002 por
A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu
Última actualización:
24 de marzo de 2004
|