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EL SIGLO
XX (A):
Alfonso
XIII
Alfonso
XIII asciende al trono el 17 de mayo de 1902, a los 16 años
de edad, jurando lealtad a la Constitución vigente. Durante
la Primera Guerra Mundial (1914-1918), España mantuvo una
estricta neutralidad durante este período mientras los elementos
conservadores pedían reformas parlamentarias, los militares pedían
más poder, y la clase obrera declaró varias huelgas industriales
que paralizaron la vida económica del país en varias ocasiones.
El 23 de julio de
1921, Abd-el-Krim, caudillo de los Riffs de Marruecos,
atacó las tropas españolas en Anual, matando a 8.000
soldados españoles. El público español se indignó
terriblemente y se trató de hacer responsable a alguien. Esto
terminó con un golpe de estado militar, llevado a cabo por el general
Miguel Primo de
Rivera, quien tenía el apoyo del Rey y de las fuerzas armadas,
y se declaró una Dictadura (directorio militar) que duró
hasta 1930. La Dictadura fue acogida por entusiasmo por la nación,
ya que logró establecer el orden, pacificar el norte de
Marruecos, estimular la economía del país con
el establecimiento del Banco de Crédito Industrial y el Banco
de Crédito Local. Una dictadura militar, por supuesto,
se rige por sus propias leyes, el Consejo de Guerra, ajeno a las instituciones
civiles del país; por consiguiente, se suspende la constitución
y se cierran las Cortes. Se establece un pacto de amistad
con Mussolini
en Italia. Se exilia a Miguel de Unamuno. Y después
de varios conflictos universitarios, se cierran también las universidades.
La inevitable mano fuerte de la Dictadura, que simplemente trata de establecer
cierto orden en la sociedad, causa una reacción en el sector de
monarquistas liberales, quienes se alían con los republicanos.
Otro factor importante en este periodo es la Gran Depresión de
1929, que causa el paro de multitud de obreros en la industria.
Los efectos de la
Depresión económica, el descontento general, y la alianza
entre los monarquistas y los republicanos hacen temer al rey, Alfonso
XIII, quien induce a Primo de Rivera a renunciar su cargo de
Dictador el 28 de enero de 1930 en un último intento de salvar
la monarquía. Primo de Rivera accede a la petición
del rey, pero el 12 de abril de 1931, los republicanos y
los socialistas logran una gran victoria en las elecciones municipales.
El 14 de abril de 1931, se declara una República y
se le pide al Rey que abandone el territorio nacional. Para evitar
una guerra civil, Alfonso XIII y su familia salen el 14 de abril
de España, buscando exilio en Francia.
La Segunda República
(República federal española) declara una nueva constitución
y se crean mejoras para crear un gobierno más democrático,
establecer un sistema de educación universal y separarar
la Iglesia del Estado. Esto no evitó que hubiera menos
descontento en Cataluña o el país Vasco, donde se
concentraba el poder económico de la nación, o que los socialistas
declararan una huelga general, o aun que los mineros se rebelaran
en Asturias, donde fueron apaciguados por la Legión Extranjera
(Foreign Legion). Y obviamente, todo este desorden público
causó descontento en las fuerzas armadas. En las elecciones
generales del 16 de febrero de 1936, el Frente Popular, una
alianza de partidos de izquierda, sale victorioso, y se forma un nuevo
consejo de ministros bajo Manuel Azaña. El primer presidente
de la república, Niceto
Alcalá Zamora, es depuesto y reemplazado por Manuel
Azaña, quien declara que «España ha dejado
de ser católica». Durante este período, ocurren
varios actos de violencia pública llevados a cabo por organizaciones
de derecha como Falange
Española (fundada por José
Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador), y la Unión
Militar.
El 17 de julio
de 1936, Francisco
Franco, quien estaba en las Isla Canarias, vuela a Marruecos y
asume control de las fuerzas armadas. Al día siguiente empieza
en la península la Guerra Civil española. Al
principio resistieron las ciudades, pero las fuerzas armadas recibieron
apoyo militar de las naciones fascistas de la época: Alemania,
Italia, y Portugal. El 26 de marzo de 1939, Madrid entrega
las armas y para el 1 de abril de 1939 el General Franco da por
terminada la Guerra Civil.
El desastre de la Guerra de Cuba causó
una crisis de conciencia en España. Se creó entonces
un círculo de escritores llamado, por Azorín, la «Generación
de 1898» (Miguel de Unamuno, José Martínez
Ruiz [«Azorín»], Pío Baroja,
Ramón del Valle-Inclán, Antonio Machado, Jacinto
Benavente y Ramiro de Maeztu, este último el filósofo
de la Generación, quien afirma en Hacia otra España
que el término «Hispanidad»
no es un concepto racial o político sino uno histórico y
espiritual, nacido sobre la base del catolicismo y la expansión
cultural de España, en la que se funda la hermandad de las naciones
hispanas. La verdadera salvación de España consiste
en un régimen autoritario y religiosamente ortodoxo [i.e., católico].
Fue el caudillo de un grupo político llamado Acción Nacional,
un partido fascista severamente reprimido por la República.
Fue asesinado en 1936.
La Generación
del 98 valora valores nacionales y espirituales aunque también
sugiere que España debe de abrirse a las corrientes intelectuales
de Europa (tiene un lado nacional y otro europeizante). Se demandaba
más disciplina, más educacián, más industrialización;
menos sentimentalismo y menos ilusiones. Unamuno declara que
la España verdadera no está ni en sus victorias militares
ni en su vasto imperio, sino en su esencia o intrahistoria, la continuidad
de la vida, gloriosa o no, que yace dentro del espíritu humano y
que la historia escrita no logra capturar. Se valoran escritores
medievales como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, y Jorge Manrique,
y se redescubre el campo, las montañas, los pueblecillos, donde
se creía encontrar la verdadera España. Unamuno reescribe
una verdaderia historia de Don Quijote, obra ahora reinterpretada como
representante del idealismo español. Intelectualmente, éste
es el período de Manuel
de Falla (1876-1946), Isaac
Albéniz (1860-1909), Enrique
Granados (1867-1916) en música);
Pablo
Ruiz Picasso (1881-1973), Joan
Miró (1893-1983), Juan
Gris (1887-1927) y Salvador
Dalí (1904-1989) (en arte); y José Ortega y
Gasset y Miguel de Unamuno (en filosofía).
La Generación
de 1927 (1920-1930):
Federico García Lorca, Rafael Alberti,
Jorgue Guillén, Pedro Salinas, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego,
Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, y Dámaso Alonso. Poetas
ultramodernos influenciados por Stéphane
Mallarmé (1842-1898) y el surrealismo.
Revaloración de la poesía difícil del Barroco, sobre
todo la de Luis de Góngora. Edad de Plata, interrumpida
por la Guerra Civil.
La Generación
de 1936: Luis Felipe Vivanco, Leopoldo Panero, Luis Rosales,
Gabriel Celaya, José García Nieto, Blas de Otero,
Rafael Morales, Javier de Bengoechea, Rafael Montesinos, José Hierro,
Eugenio de Nora, José María Valverde. Más conscientes
socialmente, pero también religiosos y patrióticos.
Perplejos, inesguros, angustiados.
Hoy el género
español más importante es la poesía, después
la novela y finalmente el teatro:
Camilo José Cela: realismo brutal (ganó
el Premio Nóbel en 1989) y fue miembro de la Real Academia (como
el poeta Ángel
González). Miguel Delibes. José
María Gironella. Juan Goytisolo. Varias mujeres
novelistas importantes: Carmen Laforet, Ana María Matute,
Carmen Conde, Elena Quiroga, Dolores Medio, Carmen Martín Gaite,
Rosa
Montero.
Página creada por
A. Robert Lauer
Última actualización:
13 de abril de 20090
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