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ESTEBAN MANUEL DE VILLEGAS: (ca. 1589-1669):
Nacido en la Rioja, al norte de España, fue educado en Madrid y Salamanca. A los 36 años se casó con una muchacha de 15 (doña Antonia de Leiva), con la cual tuvo 7 hijos. A los 71 años fue procesado por la Inquisición, acusado de sostener ideas peligrosas sobre el libre albedrío, hablar con demasiada libertad sobre cuestiones religiosas y tener manuscrito un cuaderno de sátiras, una de ellas contra las comunidades religiosas. Fue obligado a abjurar «de leví» y castigado a destierro por cuatro años de Madrid. Sus papeles fueron recogidos y se perdieron sus sátiras. A los 80 años, Villegas todavía andaba pleiteando sobre unas tierras. Es imitador meticuloso de los clásicos grecolatinos (más los griegos que los latinos en este caso), sobre todo de Horacio, entre los latinos y, entre los griegos, Anacreonte, Teócrito, Tíbulo, Propercio, Ausonio y Catulo (cf. el poemita de Castillejo). Generalmente usa heptasílabos en su poesía, que generalmente es bucólica, refinada, sutil y graciosa, donde canta amores traviesos, los placeres del campo y del vino, o las delicias de la mesa. En este género de poesía Villegas no tiene rival. Fue sumamente admirado e imitado en el siglo XVIII en España, sobre todo por Cadalso, Moratín, y Melendez Valdés. Se conocen dos obras suyas: Disertaciones críticas (1650) y Las Eróticas. |