Capítulo 10.  «La edad contemporánea».
Creación de 
A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu
Notas basadas el la 4a. ed. de 
Civilización y cultura de España de Vicente Cantarino


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España durante el siglo XIX:
Escudo de armas de José I

José I de Bonaparte y sus generales:

José I de Bonaparte


«El general Murat»
de Gerard (Versailles)

 

El general Junot


 

El general Dupont


El general Moncey

Al invadir Napoleón a España y entrevistarse con el rey Carlos IV y su hijo Fernando VII en Bayona, Francia, en 1808, los monarcas españoles fueron obligados a renunciar al trono español.  Empieza así el período de José I (1808-1814), hermano de Napoleón, quien ocupa el trono de España.  El pueblo madrileño se rebeló el 2 de mayo de 1808, pero el general francés Murat pacificó rápidamente la sublevación.  Empieza así la Guerra de la Independencia (1808-1814) [Eng. The Peninsular War] entre España, el Reino Unido (Inglaterra) y Portugal contra el Reino (napoleónico) de España y el Primer Imperio francés.  Para este propósito se organizan Juntas de Defensa, más tarde sometidas por una Junta Central cuyo presidente fue el conde de Floridablanca.  España derrota las tropas francesas del general Dupont en la batalla de Bailén (1808), provocando así que Napoleón se dirigiera a España con 300.000 hombres.  Sin embargo, tuvo que abandonar el país al enterarse que tanto Austria como Inglaterra preparaban un ataque contra Francia.  El general Wellesley (Lord Wellington), mandado por Inglaterra a España, derrota en 1809 a las tropas francesas del general Junot.  A la vez, los españoles se agrupan en «guerrillas», cuyos ataques de sorpresa fueron causa de varias victorias contra los franceses.  Al abdicar Napoleón en 1814, los generales franceses en España se retiran, terminando así la Guerra de la Independencia en 1814. 

La resistencia contra la ocupación francesa:


El conde de Floridablanca

Arthur Wellesley, Duque de Wellington

Las Cortes de Cádiz:

En ausencia de un monarca español, las Cortes de Cádiz proclaman una Constitución en 1812.  Los diputados de estas Cortes pertenecían a dos bandos: I. El partido liberal, o negro, de dos facciones: A. La más moderada, que propugnaba reformas políticas y sociales al modo inglés y B. La exaltada, más radical, que exigía la implantación de los principios revolucionarios de la Constitución francesa de 1791.  II. El partido de los realistas, o blancos, también llamados, despectivamente, serviles, defendían el real absolutismo.  La Constitución de 1812 afirmaba que la soberanía nacional radicaba en el pueblo; que éste estaría representado por las Cortes y éstas constarían de una sola Camara de diputados, elegidos y sin distinción de clases sociales.  La forma del gobierno sería la monarquía constitucional; la potestad legislativa correspondía al rey con las Cortes y la judicial a los tribunales de justicia.  Quedaban abolidos los privilegios de la nobleza.  Se regulaba la existencia de conventos y monasterios.  Se proclamaba la libertad de imprenta.  Se suprimía el tribunal de la Inquisición. 

Fernando VII (1808-1833) «El Deseado»:
 

Fernando VII «El Deseado»

María Cristina de Borbón

Por el tratado de Valençey (1813), firmado entre Napoleón y Fernando VII, recobraba éste la corona española y quedaba en libertad de regresar a España.  Las Cortes habían citado a Fernando VII en Madrid, donde recibiría el homenaje de los diputados.  No obstante, Fernando VII se dirigió a Valencia, por instigación de los generales absolutistas, y ahí declara un golpe de estado para acabar con el régimen constitucional (1814).  Éste fue en fin el «Rey Deseado».

El período de Fernando VII tiene tres etapas: I. La época absolutista (1814-1820).  II. El trienio liberal (1820-1823).  III. La década ominosa (1823-1833). 

I. Durante la época absolutista (1814-1820), restableció en antiguo régimen borbónico e ignoró todas las reformas introducidas durante su ausencia.  Inició una política represiva contra los liberales.  Suprimió la libertad de prensa.  Restableció el tribunal de la Inquisición.  Permitió el regreso de los jesuitas expulsados por su abuelo Carlos III.  Esto provoca una reacción liberal que se organiza en logias masónicas. Subsiguientemente, Rafael de Riego, comandante del ejército, se subleva contra el gobierno y proclama de nuevo la Constitución de Cádiz

Los revolucionarios:


General Rafael de Riego
(Museo Romántico de Valencia)

Mariana Pineda

II. Durante el trienio liberal (1820-1823) hubo conflictos continuos entre los absolutistas y los liberales, ahora subdivididos en moderados y progresistas (revolucionarios).  Fernando VII hace frente a las Cortes y se niega a suprimir todas las órdenes religiosas.  Esto ocasiona una sublevación de los absolutistas contra los liberales y la intervención de Los Cien Mil Hijos de San Luis, un cuerpo expedicionario francés mandado por los soberanos europeos miembros de la Santa Alianza (Austria, Prusia y Rusia), cuya misión era proteger las monarquías de Europa y hacer frente a los grupos revolucionarios dispuestos a atacarlas. El Congreso de Viena (1814-1815) había creado la Santa Alianza para proteger las monarquías tradicionales; adjudicaba el derecho de intervención en otros países para la represión de todo movimiento revolucionario que amenazara el sistema monárquico.

III. La década ominosa (1823-1833) es una de reacción violenta de parte del rey contra los liberales.  Las Juntas de Fe condenaron a muerte a muchos de los caudillos liberales, entre ellos al general Rafael de Riego en 1823 y a Mariana Pineda, una mujer aristócrata que bordó una bandera liberal.  Al contraer matrimonio Fernando VII por cuarta vez, esta vez con María Cristina de Borbón, logra dejar encinta a la reina finalmente.  Temiendo a la vez que naciera una niña, Fernando VII promulgó como ley una Pragmática de Carlos IV que anulaba la Ley Sálica en España y reconocía de nuevo el derecho de las mujeres a la sucesión.  Esto complica la sucesión real, la cual el infante don Carlos (1788-1855), hermano del rey Fernando VII, pensaba heredar por ser varón.  Don Carlos era un hombre de gran integridad y de profundo sentimiento católico.  En él se centraban las esperanzas de absolutistas y católicos.  Al nacer la princesa Isabel en 1830, fue proclamada heredera a la Corona. Se opusieron a ella los partidarios del infante don Carlos, que formaron un Partido Apostólico.  Fernando VII muere en 1833 y en 1834 empieza la Primera Guerra Carlista (1834-1840).

Los pretendientes carlistas:

El pretendiente don Carlos María Isidro de Borbón («Carlos V»)


El pretendiente «Carlos VI» de Borbón

Durante el reinado de Fernando VII ocurren las guerras de independencia de América.  Aunque la causa principal fue la ruptura monárquica ocasionada por la invasión napoleónica, en efecto hubo muchos otros factores desencadenantes, entre ellos las nuevas ideas sociales y políticas de la Ilustración, sobre todo de los francmasones (antimonárquicos y anticlericales); la reacción absolutista de Fernando VII al asumir el trono español después de Napoleón; las reformas borbónicas en América; el ejemplo rebelde de las colonias anglosajonas que se habían independizado de Inglaterra; y el deseo de los criollos (hijos de peninsulares en América) de gobernarse a sí mismos (los indios inicialmente apoyaron la unidad hispánica y no la desintegración).  En México, los sacerdotes Miguel Hidalgo (cuyo lema era «Viva el Rey y muera el mal gobierno») y José María Morelos fueron los primeros en alzarse en 1810; sin embargo, no fue hasta 1821 cuando el coronel Agustín de Iturbide (después emperador) y el caudillo rebelde Vicente Guerrero declararon la independencia de México.  Centroamérica se hizo independiente en 1821Sudamérica ganó su independencia en 1824.  Curiosamente, todos los caudillos revolucionarios sudamericanos (Francisco de Miranda y Simón Bolívar de Venezuela y el general José de San Martín de la Argentina) eran miembros de logias masonas.

Los libertadores:

El padre Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811)
Padre de la Independencia de México

 

El emperador Agustín I de Iturbide (1783-1824)
Primer Imperio mexicano

Simón Bolívar (1783-1830)
Libertador de Venezuela, Colombia y Ecuador


 

José de San Martín (1778-1850)
Libertador de Argentina, Chile y Perú

Durante el reinado de Fernando VII se construyeron el Museo del Prado (1819), el Ateneo de Madrid (1820) y el Conservatorio de Música y Declamación (1830). 

Isabel II (1833-1868):
 

La reina Isabel II de Borbón


El consorte Francisco de Asís

Al fallecer Fernando VII en 1833, contaba Isabel II con sólo tres años de edad.  Por lo tanto, estuvo bajo la regencia de la reina madre, María Cristina de Borbón.  El reinado de Isabel II pasa por cinco etapas.  I. Durante su minoría (1833-1843) [y bajo la Regencia de María Cristina] hay un período absolutista, un período constitucional y un período liberal.  II. Durante su mayoría (1843-1868) hay un período moderado y un período liberal que después termina con una revolución y el destronamiento de la reina.

La minoría de Isabel II (1833-1843):

Durante el período absolutista (1833), regido por el conservador Secretario de Estado Francisco Cea Bermúdez, los carlistas se opusieron al absolutismo centralista de los borbones y exigían un retorno a los privilegios y fueros regionales que Felipe V había eliminado anteriormente.  También apoyaban al pretendiente don Carlos.  Los liberales deseaban una constitución liberal y, ante la oposición de los carlistas, apoyaron a la heredera Isabel II. Por lo tanto, los liberales se llamaron isabelinos o cristinos.  La hostilidad entre ambos grupos (carlistas e isabelinos) ocasionó la Primera Guerra Carlista (1834-1840) en las Provincias Vascongadas, Navarra, Aragón, Cataluña y Valencia.  La guerra terminó en 1839 con el Convenio de Vergara donde los jefes simplemente se abrazan pero dejan sin solución el conflicto ideológico que los separaba.  Se distinguieron en este conflicto militar en general liberal cristino Espartero, por un lado y, por el otro, Zumalacárregui, quien murió en combate en 1835.

Durante el período constitucional (1834), regido por el ministro liberal moderado Martínez de la Rosa, se publicó el Estatuto Real (1834), documento equivalente a una constitución que enojó a los tradicionalistas (carlistas) sin contentar a los liberales.

Durante el período liberal (1835-1843), bajo el conde de Toreno, liberal extremado, se volvió a suprimir la Compañía de Jesús, ocasionando la abierta oposición de la mayoría católica.  Le sucedió el mismo año Juan Álvarez Mendizábal, un economista judío y masón, partidario de un liberalismo exaltado y anticlerical.  Para solucionar los problemas económicos del país, Mendizábal promulgó la desamortización (1835) de los bienes de la Iglesia y la supresión de todas las órdenes religiosas, salvo las dedicadas a la enseñanza de niños pobres o al cuidado de enfermos en hospitales, pasando todos sus bienes y propiedades al Estado, el cual decretó su venta.  Los nuevos propietarios apoyaron desde entonces incondicionalmente a los gobiernos liberales, por temor que un tradicionalista declarase nulos los decretos de desamortización.  En 1836 tuvo lugar el motín de La Granja, donde elementos liberales progresistas obligaron a María Cristina a que aceptase la Constitución de 1812.  A la vez, las Cortes, reunidas en sesión extraordinaria, votaron una nueva Constitución (1837) de carácter liberal moderado que concedía el derecho de veto al monarca.  El liberal progresista Espartero fue nombrado ministro y, subsiguientemente, obligó a María Cristina a salir de España, quedando él como regente en su lugar.  Su proceder dictatorial le hizo muchos enemigos en el ejército y en el gobierno, tanto entre los progresistas como entre los moderados.  En 1843, el general moderado Narváez obligó a Espartero a salir de España.


Juan Álvarez Mendizábal (1790-1853)

Durante la regencia de María Cristina de Borbón ocurrió la abolición de la Inquisición española en 1834.

La mayoría de Isabel II (1843-1868):

En 1843, al cumplir los trece años de edad, las Cortes españolas declararon a Isabel II mayor de edad y, tras jurar la Constitución, fue reconocida reina.  Su reinado fue inestable y difícil.  Durante este período, los liberales radicales comienzan a adoptar una actitud antimonárquica y republicana.  Durante los 25 años del reinado de Isabel II hubo 60 gobiernos, deshaciendo cada uno la obra iniciada por su predecesor.

Durante la década moderada (1843-1853) gobernó el general Narváez (1844-1846), jefe del partido liberal moderado.  Durante su gobierno las Cortes proclamaron la Constitución de 1845 en la que se concedía mayor poder a la autoridad real.  Las bodas de Isabel II ocasionaron otros conflictos, pues Isabel rechazó al hijo del infante don Carlos (a quien los tradicionalistas carlistas llamaban Carlos VI) y aceptó a Francisco de Asís, sobrino de Fernando VII, en 1846.  Al año siguiente empezó la Segunda Guerra Carlista (1847-1849) en Cataluña, que coincidió con la (segunda) revolución francesa que puso fin al sistema monárquico en Francia (1848).

El período liberal, que empezó en 1845, es llamado el bienio progresista, y se caracterizó por las rivalidades de dos generales eminentes: Espartero y O’Donnell.  Ambos eran liberales progresistas, pero revolucionario el primero y moderado el segundo.  Al subir al poder O’Donnell, como jefe de la Unión Liberal, España se vio envuelta en la guerra de África (1859-1860) con el sultán de Marruecos, terminando con la victoria española en la conquista de Tetuán.  Los carlistas se sublevaron de nuevo en 1860 pero el pretendiente don Carlos renunció sus derechos al trono para comprar su libertad. 

Durante el reinado de Isabel II se crearon Institutos de Primera Enseñanza (1845).  El primer ferrocarril se construyó (1848).  Se inició la Revolución industrial de 1850.  También se canceló en 1858 del Edicto de Expulsión de los judíos de 1492.  Guerra de Marruecos (1859).  También se creó la Guardia Civil (1844) para mantener orden en los campos, atacados por bandoleros y anarquistas.  Los obreros proletarios que se habían hecho bandoleros se organizaron en sociedades secretas de tendencia anarquista como La mano negra.


Emblema de la Guardia Civil
Revolución de 1868:

Al morir O’Donnell en 1867 y Narváez en 1868, se sublevó el almirante Topete con varios generales del ejército, entre ellos Prim y Serrano, obligando a la reina y al príncipe Alfonso a salir de España.  Esto ocasiona una período de intensa actividad revolucionaria conocido como la Gloriosa revolución de 1868.

Período de transición (1868-1874):

La revolución de 1868, que terminó con la destronamiento de la reina Isabel II, fue una protesta contra ella más que contra el sistema monárquico.  Sin embargo, después de su destronamiento, el gobierno fue incapaz de cambio por 6 años.  El gobierno no se atrevía a reconocer al príncipe Alfonso, quien tenía once años de edad, pues eso significaría que la reina Isabel II funcionaría como Regente del reino, cosa que todo el mundo quería evitar.  En ausencia de un monarca, las Cortes nombraron al general Serrano como Regente del reino y al general Prim como Jefe del gobierno. Votaron una nueva Constitución, la de 1869, que concedía el poder legislativo exclusivamente a las Cortes.  También se asignaba a las provincias la elección de senadores y se reconocía la libertad de cultos y el matrimonio civil.

El rey Amadeo de Saboya (1870-1873):


El rey Amadeo I de Saboya

Al final del período de transición, el general Prim consiguió que las Cortes aceptaran como rey a Amadeo de Saboya (Savoy), hijo de Víctor Manuel, rey de Italia.  Esta solución dejaba por resolver la oposición de los partidarios del príncipe Alfonso, la del partido carlista, la del republicano (antimonárquico), y la candidatura del pretendiente alemán Leopoldo de Hohenzollern, a la que se opuso enérgicamente Napoleón III por temor a la naciente potencia alemana.


Leopold von Hohenzollern

Al entrar el rey Amadeo I a Madrid en 1871, el general Prim fue asesinado, perdiendo así el nuevo monarca a su mejor defensor y a la única persona capaz de pacificar el país.  Todo el mundo estaba opuesto a Amadeo, incluso los liberales y los católicos conservadores.  En 1872, se declara la Tercera Guerra Carlista (1872-1875) en las Provincias Vascongadas y Navarra.  En 1873, ante la anarquía incontrolable del país, el rey Amadeo I renuncia al trono español después de tres años en el poder.

Durante el reinado de Amadeo I de Saboya se forma Italia bajo una monarquía (Víctor Manuel II) en 1870. Alemania se crea como nación imperial en 1871, bajo el Káiser Guillermo II, rey de Prusia, y Otto von Bismarck como su primer ministro.


El rey Víctor Emanuel II

El Káiser Guillermo II

Otto von Bismarck, primer ministro

La Primera República (1873-1874):

El mismo día de la salida de España de la familia real, el Congreso y el Senado reunidos en Asamblea Nacional proclamaron, con mayoría de votos, la Primera República española.  Esta Primera República duró menos de un año y tuvo cuatro presidentes consecutivos.  El primero, Pí y Margall, era «federalista» y favorecía un sistema de provincias y regiones que degeneró en desintegración, ya que Cataluña intentó formar un estado catalán y el resto de España deseaba un sistema de cantonalismo anárquico (como en Suiza) independiente del gobierno.  El segundo presidente, Nicolás Salmerón, tuvo que pedir poderes dictatoriales a las Cortes para hacer frente a las sublevaciones en las provincias en todo el país y a las tropas carlistas en las Provincias Vascongadas.  El tercer presidente, Emilio Castelar, republicano moderado, intentó consolidar la República («centralizarla») y trató de gobernar sin recurrir a las Cortes; subsiguientemente, tuvo que dimitir el puesto por sus tendencias autoritarias y conservadoras.  El general Pavía disolvió entonces la Asamblea e hizo que los jefes de los partidos se reunieran para formar un gobierno provisional bajo la presidencia del general Serrano.  El nuevo gobierno suspendió las garantías constitucionales y se dedicó a resolver por la fuerza a los carlistas en el norte y a los republicanos sublevados en las provincias. 

Los presidentes de la Primera República española:

Francisco Pí y Margall 
(1824-1901)

Nicolás Salmerón 
(1838-1908)

Emilio Castelar y Ripoll 
(1832-1899)


El general Francisco Serrano y Domínguez (1810-1885)

La restauración de la monarquía borbónica:

El desengaño por el desastre republicano y el cansancio con las Guerras Carlistas hicieron crecer el Partido alfonsino, dirigido entonces por Cánovas del Castillo.  El general Martínez Campos y otros generales influyentes del ejército, sin confianza en el gobierno, hacen un Pronunciamiento en Sagunto (1874) en el que se proclamó la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII, de 17 años de edad.

Alfonso XII (1875-1885):

El rey Alfonso XII de Borbón


María Cristina de Habsburgo-Lorena

El reinado de Alfonso XII fue uno de reconstrucción nacional.  Era el joven monarca inteligente, dinámico y generoso.  Sin embargo, muere joven este rey (contaba con 28 años), de tuberculosis.  La presencia real en los campos de batalla enardeció a las tropas reales, que finalmente logran vencer a los carlistas en 1875, cuando el pretendiente Carlos pasa a Francia. Alfonso XII después ofreció amnistía general a quienes habían luchado contra él.  Puso fin a una guerra en Cuba.  Bajo su reinado se proclama una nueva Constitución, la de 1876, más liberal que la de 1845, en la que se establece la tolerancia religiosa, aunque se reconoce la religión católica como la oficial del reino.  También se aceptaba la potestad conjunta del Rey y las Cortes en la promulgación de leyes.  Al morir el rey, su esposa, María Cristina de Habsburgo, archiduquesa de Austria, estaba en estado avanado de embarazo.  En mayo de 1886 dio a luz a un niño, el futuro Alfonso XIII, reconocido inmediatamente como sucesor al trono.

Durante el reinado de Alfonso XII ocurre lo siguiente: El descubrimiento de las cuevas de Altamira (1879).  En 1882 se forma la Triple Alianza (el Imperio Alemán, Austria Hungría e Italia). Frente a esta alianza se crea la Triple Entente (1907) [Francia, Rusia, Inglaterra] para ayudarse militarmente si fuera necesario. El primer socialista español, Pablo Iglesias, funda en Barcelona el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 1878, cuyo órgano oficial es El socialista.  Su programa oficial era la posesión del poder político por la clase trabajadora y la transformación de la propiedad individual en colectiva.


Pablo Iglesias
(1850-1925)

La Regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena (1885-1902):

Bajo la Regencia de María Cristina de Austria ocurren los levantamientos de José Martí en Cuba (1895) y Andrés Bonifacio en las islas Filipinas (1896).  El gobierno de los EEUU apoyó a los rebeldes y declaró la guerra a España en 1898.  Tras la victoria estadounidense, España tuvo que aceptar el Tratado de París (1898), por el que renunciaba a la soberanía de Cuba y cedía por 20.000.000 de dólares a los EEUU las islas Filipinas, Guam y Puerto Rico.  Termina así el dominio de la Monarquía española en América como consecuencia de la Guerra de Cuba (Eng. The Spanish-American War).

Los últimos libertadores americanos y asiáticos:

José Martí (1853-1895)


El U.S.S. Maine

Andrés Bonifacio (1863-1897)

Durante la Regencia de María Cristina de Habsburgo se establece el Código civil (1888).  También se crea la UNT (Unión General de Trabajadores) en 1888].  Se declara el sufragio universal (1890)


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24 de marzo de 2004 por 
A. Robert Lauer 

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Última actualización: 
26 de noviembre de 2011