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Creación de A. Robert Lauer arlauer@ou.edu Notas basadas el la 4a. ed. de Civilización y cultura de España de Vicente Cantarino
El siglo XX se caracteriza por varios momentos claves: 1) La Gran Guerra (Primera Guerra Mundial) de 1914-1918 entre los miembros de la Triple Alianza de 1882 (el imperio alemán, el imperio austro-húngaro y después Italia) y la Triple Entente de 1907 (Francia, Rusia e Inglaterra); 2) La Revolución rusa de 1917 (primero por los burgueses mencheviques moderados y después por los revolucionarios bolcheviques); 3) La depresión económica de 1929; 4) Los regímenes totalitarios (en Rusia), seguidos de regímenes nacionalistas (en Alemania e Italia); 5) La Segunda Guerra Mundial (1939-1945), causada en parte por la severidad del Tratado de Versalles (1919) y 6) La desintegración de los regímenes comunistas. Respecto al pensamiento europeo, los intelectuales y artistas abandonaron el racionalismo imperante desde el Siglo de las Luces (el XVIII) pero no volvieron a la fe religiosa tradicional. Continuaron por el camino de un subjetivismo emotivo (herencia en parte de las ideas de Freud sobre el inconsciente) que culminaron en la intuición como base del conocimiento (la fenomenología de Edmund Husserl) y, después, en el existencialismo de Martin Heidegger. Las artes se opusieron a las corrientes burguesas tradicionales, al objetivismo y al racionalismo y optaron por una serie de abstracciones subjetivas cada vez más radicales (los movimientos ultraístas o de vanguardia como el expresionismo, el futurismo, el cubismo, el dadaísmo y el surrealismo). España a principios del siglo XX: El siglo XX empieza en España con la subida al trono de Alfonso
XIII de Borbón (1902-1931)—hijo de Alfonso XII y María
Cristina de Habsburgo—cuando el príncipe contaba con 16 años
de edad. Desde el principio el reinado de Alfonso XIII fue débil
e inestable. Aparte de los partidos antidinásticos (los carlistas
y los republicanos), los socialistas, los anarquistas
y los comunistas contaban con numerosos adeptos en Andalucía
y Cataluña. Además, el regionalismo catalán
había congregado a sus partidarios políticos en un tipo de
Solidaritat
catalana. Finalmente, tanto los partidos liberales como los conservadores
se habían debilitado. En 1906, el rey Alfonso XIII
y su recién esposa, la princesa Victoria
Eugenia de Battenberg, fueron objetos de un atentado terrorista
que, afortunadamente, no logró asesinar a la familia real.
Durante la monarquía alfonsina, hubo varios jefes de gobierno (presidentes). El del conservador Antonio Maura (1907-1909) fue uno de estabilidad y orden. Sin embargo, al mandar tropas españolas a Marruecos en 1909 para pacificar una revuelta, elementos revolucionarios cometieron innumerables actos de vandalismo y asesinatos en lo que se llaó después la semana trágica de Barcelona (1909). Maura declara un estado de guerra para restaurar el orden, mandando fusilar al anarquista Francisco Ferrer, instigador del desorden. Esto causa una campaña violenta que hace caer el gobierno de Maura. El nuevo presidente, el liberal y anticlerical José Canalejas (1910-1912), trató de aplacar a los partidos izquierdistas, pero esto respondieron con una huelga ferroviaria que paralizó la nación. Canalejas trató de restablecer el orden público por medio de las fuerzas de seguridad y, subsiguientemente, fue asesinado por un anarquista en la Puerta del Sol de Madrid. Al estallar la Primera Guerra Mundial, el presidente Eduardo Dato mantuvo una estricta neutralidad y, por esta razón, España prosperó económicamente durante la guerra. Sin embargo, las huelgas continuaron y, durante 1917-1923, hubo 15 cambios de gobierno (hubo un total de 57 gobiernos durante el reinado de Alfonso XIII), todos ellos incapaces de contener la anarquía del país.
Durante este período se creó en Italia el puesto de premier, ocupado por Benito Mussolini en 1919 bajo la monarquía de Víctor Manuel III; el general Miguel Primo de Rivera se estableció en España con el título de dictador en 1923, bajo la mopnarquía de Alfonso XIII; en Alemania se estableció el puesto de canciller, ocupado por Adolfo Hitler en 1929, durante el gobierno del mariscal von Hindenburg (Alemania había cambiado a República en 1918); en Portugal el premier Dr. António Salazar sube al poder en 1932, bajo el reinado de Manuel II de Bragança. Puestos políticos especiales (y sus ocupantes):
La Dictadura (1923-1930): El Directorio militar de Primo de Rivera (izquierda) y S.M. Alfonso XIII (centro) Para solucionar el problema de la nación, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera (1870-1930), se proclamó dictador de España en 1923, con la autorización del rey. Primo de Rivera establece inmediatamente un Directorio militar (aunque dos años después se convierte en un gobierno de políticos civiles) y suspende la Constitución civil. La Dictadura fue acogida por entusiasmo por casi toda la nación. Inicialmente también tuvo mucho éxito en restablecer el orden y la paz pública, castigando severamente a los terroristas, juzgados por tribunales militares. Durante este período, los ministros José Calvo Sotelo y Rafael Benjumea Burín, conde de Guadalhorce, desarrollan múltiples obras públicas: ferrocarriles, carreteras, pantanos, puertos y repoblación forestal, poniendo así fin a la crisis del trabajo. También se establecieron el Banco de Crédito Industrial y el Banco de Crédito Local, que estimularon la pequeña industria y el ahorro. También se instituye un Monopolio de Petróleos, se mejora el sistema de recaudación de impuestos y se nivela el presupuesto nacional. A la vez, el general Primo de Rivera logra pacificar el norte de Marruecos después de dos años de guerra (1925-1927). No obstante los logros de la Dictadura, los intelectuales, los liberales y los revolucionarios se quejaron de la persistente supresión de garantías constitucionales; el ejército se disgustó por unas reformas impuestas por el gobierno; y la Gran Depresión de 1929 puso fin a la prosperidad del Directorio. El rey Alfonso XIII, temiendo el porvenir de la monarquía, retira su apoyo al dictador y, subsiguientemente, Primo de Rivera se ve obligado a dimitir su puesto en 1930. Aunque el siguiente general, Dámaso Berenguer, promulgó un decreto de amnistía y expresó el propósito de devolver al país la normalidad constitucional, los partidos políticos republicanos en 1930 se reúnen en San Sebastián con el propósito de derribar el sistema monárquico. En las elecciones de abril de 1931, aunque los partidos monárquicos obtuvieron una gran mayoría en el campo y las poblaciones, la coalición de partidos republicanos y socialistas ganaron en las grandes ciudades y en Cataluña. Apelando sólo a estos últimos resultados, los partidos republicanos se apresuraron a aclamar el plebiscito urbano en contra de la monarquía y Barcelona proclama la (segunda) República Federal española (1931-1936) a la vez que dirigentes republicanos enviaban un ultimátum al rey Alfonso XIII para que abandonara el territorio español. Para evitar una guerra civil, el rey sale del país el 14 de abril, embarcándose a Francia. El rey muere después en Roma en 1941. Durante la Dictadura se aprobó la Ley de 1924: cualquier individuo de antepasados españoles que viva en el extranjero puede regresar a España aunque jamás haya vivido en España anteriormente (esta ley fue usada posteriormente por el general Franco para dar asilo en España a los judíos sefarditas perseguidos por el Tercer Imperio alemán). La vida intelectual: Crisis de fin de siglo: La Generación del 98: Frente a la banalidad de la Belle époque, se da en España una generación de escritores llamada la Generación del 98, cuya misión es tratar de definir qué es España, sobre todo después de la pérdida del dominio español en América y Asia en 1898. Su visión, por lo general, es altamente negativa y pesimista. Estos son sus autores:
La literatura de principio de siglo y anterior a la Guerra Civil española (1936-1939):
La Generación del 27: Los poetas de la Generación del 27 son los mejores representantes (todavía) de la poesía española contemporánea. Influenciados por el francés Paul Valery (1871-1945), estos poetas se esmeran por expresar una poesía pura, sin sentimentalismo ni reflejos sociales, interesados sólo en el acto creador abstracto y mental. Son éstos los poetas ultraístas o de vanguardia. Los poetas que se expresan de esta forma son Pedro Salinas (1892-1951), Gerardo Diego (1896-1987), Federico García Lorca (1898-1936), Luis Cernuda (1904-1963), Jorge Guillén (1898-1984), Vicente Aleixandre (1900-1984), Dámaso Alonso (1898-1990) y Rafael Alberti (n. 1902). De importancia también son los poetas superrealistas, influenciados por los franceses André Breton (1896-1966) y Luis Aragón (n. 1987). Creen que no hay posibilidad lógica y racional de controlar el acto creado y sus obras son paralelas a las de los pintores surrealistas, influenciados por Sigmund Freud en la importancia que se le dio al inconsciente. Tanto los poetas superrealistas franceses como los españoles (Vicente Aleixandre y Rafael Alberti) eran comunistas. Federico García Lorca Es el miembro más destacado de la Generación del 27. Nació en Granada, viajó por Cuba y los EEUU y murió asesinado en Granada al comienzo de la Guerra Civil española (1936-1939). Reacciona contra el vanguardismo ultraísta de su generación y escribe poesía neo-popular de tema andaluz y gitano donde mezcla lo popular y lo culto de forma muy personal (Canciones [1927], Romancero gitano [1928] y Poema del cante jondo [1931]). También tiene poesía superrealista (Poeta en Nueva York y Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías). También renovó mucho el teatro, escribiendo dramas poéticos de evocación romántica (Mariana Pineda [1927], Doña Rosita la soltera [1935]), farsas grotescas (Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín [1931]) y tragedias neo-populares rurales con tonos superrealistas (Bodas de sangre [1933], Yerma [1934] y La casa de Bernarda Alba [1936). El arte: El arte manifiesta un individualismo exacerbado de una libertad absoluta. Hay también una tendencia hacia el arte utilitario y geométrico. Ejemplo de arquitectura geométrica Ejemplo de arte deco El arte sinuoso, curváceo y sensual del Modernismo se convierte en los años 20 en arte de líneas limpias y escuetas, con temas florales estilizados y geométricos y con la incorporación de temas industriales. Este arte, arte deco, se hizo universal y afectó no sólo la arquitectura sino también la decoración interior, la joyería y la moda femenina (frívola, elegante, refinada, unisex, de erotismo insinuante y un poco a lo garçon). Wassily Kandinsky y Pablo Picasso usaron de este estilo. Las revistas ilustradas de la época también popularizaron este estilo en los años 20. Ver Los cuentos de Calleja de Rafael Rafael de Penagos Zalabardo (1889-1954). Ejemplos de arte deco en España:
La arquitectura: Característicos de esta época son los diseños eclécticos como el Palacio de Comunicaciones de Madrid (barroquismo ecléctico de origen francés); el Ayuntamiento de Valencia y el monumento a Alfonso XII en el Parque del Retiro en Madrid (neclasicismo francés) del arquitecto José Grases; el Banco de España (estilo renacimiento con adornos de art nouveau); o el Edificio de la Telefónica de Madrid (arquitectura de origen estadounidense con decoración de arte deco). Ejemplos de arquitectura moderna:
La escultura: La mayoría de los esculturas son de tradición realista y nacional como Mariano Benlliure (1866-1947) [ver su San Juan de Ribera en Valencia y sus monumentos a Colón en Granada y a la reina María Cristina en Madrid, así como sus esculturas al torero Joselito en Sevilla]; Aniceto Marinas, autor del monumento a Velásquez a la entrada del Museo del Prado y de Hermanitos de leche en el jardín de la Biblioteca Nacional; Lorenzo Coullaut-Valera (1876-1932) [ver su conjunto de Don Quijote y Sancho Panza en el Monumento a Cervantes en la Plaza de España en Madrid]; Enrique Pérez Comendador (ver el Monumento a Balboa en la Ciudad Universitaria de Madrid). Los escultores vanguardistas son Pablo Gargallo (1881-1934) [ver El Profeta]; Julio González (1876-1942) [ver Don Quijote, La mujer con el espejo, El grito, y Yunque de sueños]; Mateo Inurria (1867-1924), conocido por sus torsos femeninos (ver La forma); y José María Clará (1878-1958), autor de Diosa. Esculturas vanguardistas españolas:
La pintura: Hermenegildo Anglada Camarasa (1871-1959) es modernista fauvista. Ignacio Zuloaga (1870-1945) es de línea doméstica tradicional. José Gutiérrez Solana (1886-1945) es expresionista. Daniel Vázquez Díaz (1886-1969) es posimpresionista. Benjamín Palencia (1894-1980) practicó muchos estilos; después de la Guerra Civil española practicó el fauvismo «ibérico» (escuela de muchos colores brillantes) . Diferentes estilos pictóricos españoles:
Pintura contemporánea: El pintor español contemporáneo más famoso es Pablo Ruiz Picasso (1881-1973). Tuvo varios períodos, entre ellos el azul (naturalismo desesperanzado), el rosa (de mayor alegría), el negro (empieza con Las señortas de Avignon, ya en rumbo al cubismo). Hacia 1908 Picasso se vuelve cubista (figuras o diseños geométricos). Hacia 1912 experimenta con la técnica del collage. Hacia 1920 Picasso crea el nuevo clasicismo (figuras monumentales). Desde 1934 a 1946 Picasso es expansionista y crea su cuadro llamado Guernica (1937). En sus últimos años se hizo paisajista. Fue comunista.
Joan Miró (1893-1983) empieza como expresionista-fauvista y pinta una realidad deformada. Después se hace cubista (la realidad es sólo aludida por diseños geométricos). Desde 1923 se vuelve surrealista. Su cerámica es abstracta, aunque de perfiles curvos y sinuosos (no usa las líneas rectas del cubismo). También hay algo de primitivismo infantil en él. Tres estilos de Joan Miró:
Salvador Dalí (1904-1985) es surrealista y participó en obras fílmicas con sus amigos Federico García Lorca y el director de cine Luis Buñuel (ver Un Chien andalous y L’Age d’or). Sus cuadros surrealistas son de un gran realismo pero expresados como visiones del inconsciente. Fue influenciado por Sigmund Freud y su Interpretación de los sueños. También tiene cuadros religiosos de gran simbolismo inconsciente (Jesucristo crucificado, La última cena, El descubrimiento de América).
Como consecuencia del estilo deco se introduce en España música estadounidense como el charleston y el jazz. La música de concierto sigue temas españoles y regionalistas (como la música de Joaquín Turina [1882-1949]: Sonata española [1912], La procesión del rocío [1912], Sinfonía sevillana [1921], Canto de Sevilla 1927], Oración del torero [1925], Rapsodia sinfónica [1931]). Manuel de Falla (1876-1946) ha sido el compositor más famoso del siglo XX. Su música es evocativa, sugestiva, sensual y erótica, basada en leyendas, mitos e interpretaciones de una Andalucía que nunca ha existido. Sus composiciones más famosas son Siete canciones populares (1914), El amor brujo (1915) [obra de ballet], El corregidor y la molinera (1919) [también conocida como El sombrero de tres picos] {obra de ballet}, Noche en los jardines de España (suite), El retablo de Maese Pedro (1922) [una ópera de marionetas], y La Atlántida (una cantata). Además del género chico (zarzuela), la revista (musical revue) como Las Leandras (1931) de Francisco Alonso (con canciones de Celia Gámez) es lo que atrae más al público. Escenas del ballet El amor brujo de Manuel de Falla:
Escenas de revistas musicales de la época:
2 de abril de 2004 por A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu Última actualización: 7 de abril de 2004 |