Capítulo 15.  «El régimen de Franco».
Creación de 
A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu
Notas basadas el la 4a. ed. de 
Civilización y cultura de España de Vicente Cantarino


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       Cinco meses después del final de la Guerra Civil española, las fuerzas aliadas de Inglaterra, la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviétics) y, posteriormente, los EEUU declaran la guerra a Alemania por su avance en Polonia (anteriormente territorio alemán), iniciándose la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).  Al final de la guerra, la URSS obtiene una serie de territorios satélites que son reconocidos por las fuerzas aliadas por el sacrificio ruso en la contienda.  Aunque Franco se negó a participar en la guerra a favor de los poderes del eje, usando como excusa la debilitación de la nación después de la Guerra Civil, por presión de la Falange mandó una división de voluntarios falangistas, la División Azul, a luchar con alemanes contra el comunismo ruso.  6.000 de los 40.000 soldados mandados murieron entre 1941 y 1943.  Obviamente, al ganar las fuerzas aliadas, la URSS en particular, con Inglaterra y los EEUU, se opusieron en la Conferencia de Potsdam (1945) a que España fuera admitida como miembro de las Naciones Unidas. A la vez, Francia cerró la frontera con España en 1946, la ONU (Organización de Naciones Unidas) recomendó la retirada de embajadores y la expulsión de miembros españoles de todos los organismos internacionales (recomendaciones no aceptadas por Suiza, Argentina, Portugal y la Santa Sede [el Vaticano]) y España fue excluida de la ayuda del Plan Marshall.  Estas decisiones sirvieron para fomentar un espíritu nacionalista en España y para fortalecer más el régimen de Franco.  Argentina, entonces bajo el gobierno del general Juan Domingo Perón, firmó varios convenios comerciales con España en 1946 y 1948.
 

Stalin, Truman y Churchill 
(Conferencea de Potsdam, 1945)

Insignia de la División Azul

General Juan Domingo Perón

       En 1947 se celebró un referéndum nacional por el que se declaró la monarquía como el sistema oficial de España («monarquía orgánica» [sin rey por el momento]), convirtiendo el régimen de Franco en uno transitorio.  El referéndum dio un voto de confianza al régimen de Franco.

       La reconciliación de España con Europa comenzó en 1948, cuando las relaciones entre los aliados y la URSS empeoraron con el bloqueo de Berlín.  Al ver las ventajas del anticomunismo estricto del régimen de Franco, los EEUU comenzaron a conceder préstamos a España y a levantar sanciones que la ONU había impuesto.  Bajo la presidencia del general Eisenhower en los EEUU en 1953, se creó un pacto de asistencia militar, creándose en España bases militares. En 1955, España es admitida a la ONU y en 1959, Eisenhower visita España.  Se integra así España a Europa y al resto del mundo en este momento.

Todos amigos:


Hitler y Franco (1943)

Franco & Mussolini

Los generales Eisenhower & Franco (1959)

       Hasta su fallecimiento en 1975, Franco mantuvo una política externa pragmática, creando alianzas de especial amistad con todos los países latinoamericanos, Portugal (todavía bajo el Dr. Salazar), los países anticomunistas y los países del bloque árabe.  En 1972, esta política pragmática culminó con el establecimiento de relaciones comerciales con la Unión Soviética y los países comunistas.

El Movimiento Nacional (1939-1975):

Etapa ideológica:

Durante la primera etapa del régimen de Franco, llamado Movimiento Nacional (1939-1975), los programas ideológicos de la Falange Española formaban la base social, política y pedagógica de la nación.  En efecto, todos los cargos políticos estaban bajo el control de la Falange, cuyo Jefe del estado (Franco) era también Jefe Supremo de Falange.  Como Jefe del estado, Franco sancionaba las leyes preparadas en las Cortes y tenía la autoridad de nombrar y despedir ministros.  La gente podía votar, pero sólo en referéndum (o sea, cuando el gobierno hacía una consulta directa a la nación).  Bajo la Ley del Referéndum (1945) se autorizó, con una mayoría de votos, la constitución del estado español en reino (Ley de Sucesión [1947]).  Se preparó así el retorno de la monarquía.  Otra ley promulgada durante este período fue la Ley de Responsabilidad Política (1939), con que se justificaban represalias contra los adversarios del nuevo régimen.  Bajo el Decreto de Unificación de todos los partidos del Movimiento (1937) habían quedado prohibidos los partidos izquierdistas.  El Fuero del Trabajo (1938) contenía los principios del nuevo orden social.

Etapa social:

Acaso la mayor contribución de Falange al desarrollo económico de la nación fue el establecimiento del sistema sindicalista en 1940.  Bajo este sistema se unían productores y trabajadores del mismo ramo industrial para resolver problemas laborales (no políticos) bajo la vigilancia y protección del estado.  Bajo esta base unitaria (no partidista) se resolvían conflictos de luchas de clases.  Consiguientemente se creó un sistema de seguridad social, consecuencia del Fuero del Trabajo (1938), para introducir  un plan de seguros sociales de corto (enfermedad y maternidad) y largo plazo (invalidez, vejez y muerte). En 1963, bajo el Proyecto de Bases de la Seguridad Social, el estado ayudaba a patronos y trabajadores al sostenimiento del sistema de seguridad social.  El Seguro Social cubre casos de maternidad, enfermedad, accidentes, dispensa medicinas gratuitamente y cubre situaciones de invalidez, vejez, desempleo y supervivencia.

Etapa pragmática:

A causa de la tranquilidad interna y la paz exterior de los años del franquismo, creció rápidamente una clase media española que impuso de nuevo ideales burgueses.  Con el pasar del tiempo, Franco sustituyó a los miembros de Falange (quienes ocupaban todos los puestos políticos al principio del régimen) por tecnócratas sin ideología falangista, restableciéndose así un sentido capitalista en la política nacional.  Para la década de 1960, España logró un gran aumento de exportación, sobre todo de productos agrícolas y creció también industrialmente bajo los Planes de Desarrollo Económico y Social.  Se creó también una industria del turismo.  España tenía en efecto una economía dirigida más que una dictadura política.  En 1966 se suprimió la censura. Bajo la Ley Orgánica del Estado (1966), aprobada por las Cortes y el referéndum nacional, se reiteró el principio monárquico de la Ley de Sucesión (1947). El príncipe don Juan (1913-1993), hijo de Alfonso XIII, habría reinado, pero su política liberal contaba con pocas simpatías en la España de la posguerra. Por lo tanto, Franco acordó con el príncipe don Juan que su hijo Juan Carlos sería el heredero.  En 1969, Juan Carlos fue declarado oficialmente heredero al trono español y, en 1972, sucesor de Franco en la Jefatura de estado.  Por otra parte, el partido separatista vasco, Euzkadi ta Azkatasuna (ETA), formado en 1959, empezó a perseguir sus ideales de total secesión de España, asesinando a Luis Carrero Blanco, figura prestigiosa del ejército, en 1973. El gobierno respondió declarando una Ley Contra el Terrorismo (1975) que creó una reacción internacional contra el gobierno de Franco.  Muere Franco en noviembre de 1975 a la edad de 83 años, habiendo gobernado España por 36 años.  Se cierra con él uno de los períodos más prósperos económicamente y más discutidos políticamente.

Don Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona


El general Franco y el príncipe Juan Carlos de Borbón


El general Franco y el almirante Carrero Blanco

La religión en España:

Bajo el franquismo la religión formó parte de la política de la nación.  A la vez, se crearon agrupaciones como Juventudes de Acción Católica para contrapesar a las organizaciones juveniles de la Falange.  Un movimiento religioso característico de esta época en el Opus Dei, organización formada por San José María Escrivá en 1928 como una hermandad de profesionales católicos.  Los miembros de Opus Dei, quienes buscaban la perfección cristiana en el ejercicio de sus profesiones y que convertían sólo con el ejemplo (ya que los miembros del Opus Dei tienen una afiliación secreta, como los masones), ocuparon los puestos más altos de la vida política, académica y profesional española.  No obstante, para 1955, con el bienestar económico de los españoles, la influencia de la Iglesia perdió valor.  A la vez, la Iglesia, por primera vez en la historia de España, buscaba desligarse del régimen de Franco y del estado para mantener su independencia política y ejercer mejor su función espiritual. Otrosí, las minorías no-católicas disfrutan de simpatía y respeto ya que tienen garantizado su libre ejercicio de culto desde 1967.


San José María Escrivá de Balaguer

Los intelectuales:

La vida intelectual española de este período se caracterizó por su nacionalismo tradicional y católico.  Por otra parte, los intelectuales en el exilio se mantuvieron opuestos a la cultura fascista.  Son estos los conocidos en el mundo hispánico e internacional: El pintor Pablo Picasso, el violencelista Pablo Casals, el historiador Salvador de Madariaga, el historiador Claudio Sánchez Albornoz, el erudito Américo Castro, el filósofo José Ortega y Gasset, el poeta Jorge Guillén, el novelista Ramón Sender, el cuentista Francisco Ayala, el director de cine Luis Buñuel.  El gobierno español trató de inducirlos a que regresaran a España.  Algunos lo hicieron, como José Ortega y Gasset, Ramón Sender, Sánchez Albornoz e incluso Luis Buñuel.

La literatura:

La literatura de esta época era vanguardista y estaba muy a tono con la europea.   Los más famosos literatos de este período son Camilo José Cela (n. 1916), cuyas obras como La familia de Pascual Duarte (1941) y La colmena (1951) son de un realismo naturalista de intensidad sicológica llamado «tremendismo».  En 1989, Cela recibió el Premio Nobel de Literatura.  Importantes también son José María Gironella (n. 1917), autor de Los cipreses creen en Dios (1953), sobre la vida en Cataluña antes de la Guerra Civil. Juan Goytisolo (n. 1931) escribe novelas de protesta y vive ahora en el mundo musulmán.  Su obra más famosa es Reivindicación del conde don Julián.  Algunas novelistas prestigiosas son Ana María Matute, autora de Primera memoria, y Carmen Laforet (n. 1921), autora de Nada (1944).

Los novelistas de la posguerra:


Camilo José Cela

Juan Goytisolo

Ana María Matute

Carmen Laforet

El teatro:

El teatro de este tiempo es de escapismo o de evasión.  Los dramaturgos más famosos son Joaquín Calvo Sotelo (1904-1933), autor de La muralla, obra que batió el récord del teatro con 5.000 representaciones.  Es una obra de denuncia.  El dramaturgo más importante es Antonio Buero Vallejo (n. 1916), de una objetividad realista.  Sus obras más importantes son Historia de una escalera (1949) y El tragaluz (1967).  El teatro del humor cuenta con Miguel Mihura (1906-1977), cuya obra Tres sombreros de copa anticipa el teatro del absurdo. Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) es también otro dramaturgo cómico cuya obra más famosa es Eloísa está debajo de un jardínAlfonso Paso (1926-1978) tiene un humor negro en obras como Veneno para mi marido y Usted puede ser un asesinoAlfonso Sastre (n. 1926) se especializa en teatro de denuncia como Escuadra hacia la muerte.  Dramaturgos modernos son Antonio Gala (Los verdes campos del Edén), Lauro Olmo (La camisa) y Fernando Arrabal, creador de un teatro absurdo que él llama teatro pánico.

La poesía:

La poesía de esta época es nacionalista.  Sobresale José María Pemán (1897-), el «Poeta del Movimiento», profundamente católico y tradicionalista. Miguel Hernández (1910-1942) era republicano.  Después de la Guerra Civil, se mantuvo un interés por los poetas clásicos españoles del Renacimiento.  Sobresalen Dionisio Ridruejo, Leopoldo Panero, León Felipe y José García Nieto (falangistas).

El arte:

Las artes plásticas reflejan la vida española del momento.  Hay un estilo nacionalista de tipo fascista y tradicionalista.

La artesanía:

La Falange se interesó mucho en la artesanía española, sobre todo en la cerámica de Talavera, encajes de Granada, bordados de Canarias, orfebrería de Toledo y otros tipos de arte tradicional español.

La arquitectura:

El estilo refleja el espíritu tradicionalista del Movimiento.  La arquitectura es neo-herreriana (Ministerio del Aire), neoclásica francesa (Cruz de los Caídos en Valencia), falangista/nazi (el Arco del Triunfo en Madrid) o una mezcla de éste con otros tradicionales (Basílica del Valle de los Caídos, obra de Muguruza [1893-1952]).  También hay estilos funcionales y utilitarios al estilo estadounidense, aunque con adornos modernistas, neoclásicos o barrocos. José Luis Sert (1902-1983).

La escultura:

La escultura es de un tradicionalismo conservador. Juan de Avalos (1911) construyó las monumentales esculturas de la Cruz del Valle de los Caídos.  Hay sin embargo, también, escultura expresionista como la de José María Subirachs (n. 1927), cuyo estilo es de «nueva figuración» (Nuestra Señora del Camino, León).

Busto de San Marcos (1951), 
obra de 
Juan de Avalos 
para el 
Valle de los Caídos


Cruz del Valle de los Caídos

La pintura:

El arte de la época es ecléctico. Álvaro Delgado pinta en forma realista de línea doméstica. Rafael Zabaleta (1907-1960) es algo surrealista.  Juan Bartola (n. 1919) pinta en forma expresionista española.  Antoni Tapies (1923) es algo surrealista.  Alfonso Fraile (1939-1988) es abstracto y pinta en forma de «nueva figuración». 


El valle de Miñagón
de Álvaro Delgado 
(ejemplo de «figuración renovadora»)

Bodegón, de Rafael Zabaleta

Sin título (1973), de Antoni Tapies



Memoria de la Libertad (1990) de Antoni Tapies

Obra de Alfonso Fraile (1986) 
[ejemplo de «mueva figuración»]

La música:

La música tradicional española se refleja en compositores como Joaquín Rodrigo (1901-1999) [Concierto de Aranjuez {1940}, Concierto heroico {1943}].  Importante también es  (1900-1987).  En música flamenca son conocidos Agustín Castellón Campos, «Sabicas», Carmen Anaya y Paco de Lucía


Joaquín Rodrigo

Sabicas

Paco de Lucía

El cine español:

El director de cine más importante de España (y acaso del mundo) es Luis Buñuel (1900-1983), cuya colaboración con Salvador Dalí introdujo en el cine temas surrealistas como Un Chien andalou (1928) y neorrealistas como Las Hurdes, tierra sin pan (1932), éste último censurado por la República.  Su película Viridiana (1960), hecha en México, fue prohibida en España por su anticatolicismo.  Durante el franquismo, el director más importante fue José Luis Sáenz de Heredia (1911-1991), primo de José Antonio Primo de Rivera y Jefe de producción del Departamento Nacional de Cinematografía.  Sus películas más famosas son: Raza (1941) y Franco, ese hombre (1960).  Otro director importante fue el neorrealista Luis García Berlanga, director de ¡Bienvenido Mr. Marshall! (1952), La muerte de un ciclista (1955) y Calle mayor (1956).  Además de Buñuel, el cinematógrafo más importante de España es Carlos Saura.

Tres momentos del cine español:
José Luis Sáenz de Heredia


Luis Buñuel


Luis Buñuel

 

Carlos Saura

Cría Cuervos


 
 

Carlos Saura

 


Página creada el
13 de abril de 2004 por 
A. Robert Lauer

arlauer@ou.edu
Última actualización: 
28 de marzo de 2016