Capítulo 8.  «La vida cultural española durante el Siglo de Oro».
Creación de 
A. Robert Lauer
arlauer@ou.edu
Notas basadas el la 4a. ed. de 
Civilización y cultura de España de Vicente Cantarino


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Consultar también el enlace 
Renacimiento, Manerismo, Barroco



La literatura:

     La literatura del Primer Renacimiento (el período imperial de Carlos V [1517-1555]) es una de recepción de modelos italianos.  En poesía, los poetas sobresalientes son Garcilaso de la Vega (1501-1536) y Juan Boscán (m. 1542), quienes introducen las formas poéticas italianas como el soneto, la octava real, el terceto, la lira, la silva y otras combinaciones poéticas de heptasílabos (versos de 7 sílabas) y endecasílabos (versos de 11 sílabas), típicas del Renacimiento italiano.  En teatro sobresalen los dramaturgos Torres Naharro (m. 1531), cuyas obras son de imitación italiana, y Lope de Rueda, cuyos entremeses (dramatic skits or interludes) son realistas y vulgares.  En prosa tenemos ejemplos de varios géneros novelísticos como la novela caballeresca, la novela morisca (Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa), la novela pastoril (La Diana de Jorge de Montemayor [1520-1561) y la novela picaresca (Vida de Lazarillo de Tormes y sus fortunas y adversidades [1554]).  En el Segundo Renacimiento (período de Felipe II [1555-1598] sobresalen los grandes místicos como Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.

La música:

La música española de esta época se caracteriza por el abandono del laúd y la incorporación de la guitarra.  Además, la música se usa para acompañar textos poéticos de la época.  Los grandes compositores del Renacimiento son Cristóbal Morales (1500-1553), Antonio de Cabezón (1510-1566), Francisco de Salinas (1513-1590) y Tomás Luis de Victoria (1540-1611).

La arquitectura:

El estilo preferido durante el Renacimiento es el plateresco, de rica ornamentación.  Sin embargo, durante el así llamado Segundo Renacimiento (el período que abarca el reinado de Felipe II [1555-1598]), se prefiere el estilo herreriano (así llamado en honor del arquitecto Juan de Herrera), de desnudez ornamental y grandiosidad monumental.  El mejor ejemplo de este estilo es El Escorial, construcción de Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera para celebrar la victoria contra Francia en la Batalla de San Quintín (1557). El estilo herreriano era el preferido por Felipe II.
 
 


Estilo herreriano
(El Escorial)

Estilo plateresco 
(Puerta de la Universidad de Salamanca)

La escultura:

El más famoso escultor del Renacimiento es Alonso Berruguete (1489-1561), hijo del pintor Pedro Berruguete (1450-1504).  Durante el reinado de Felipe II sobresalen León Leoni y su hijo Pompeo Leoni, (1533-1608), escultores italianos que esculpieron las estatuas orantes de Carlos V y Felipe II en El Escorial.

Alonso Berruguete (1488-1561):

Berruguete, Adoración de los Reyes Magos (1526-32), Valladolid

Alonso Berrugete, San Sebastián (1526-32), Valladolid

Pompeo Leoni (1533-1608):

Tumba de Carlos V (El Escorial), de Pompeo Leoni (1598)

Felipe II (Museo del Prado), de Pompeo Leoni (1550)

La pintura:

Los más famosos pintores del Renacimiento son Pedro Berruguete (1450-1504); Alonso Sánchez Coello (1531-1588), retratista de Felipe II; Luis de Morales (1515-1586) y el griego (cretense) Dominico Theotocópulos (1541-1614), quien al trasladarse a Toledo, España, fue llamado El Greco.  Éste último pinta as su «manera», alargando las figuras y colocándolas fuera de centro, en un estilo después llamado Manierismo (Mannerism). 

Pedro Berruguete (1450-1504):

Pedro Berruguete, Salvator Mundi (1501), Palencia

Pedro Berruguete, Auto de fe (1490), Museo del Prado (Madrid)

Alonso Sánchez Coello (1531-1588):

Alonso Sánchez Coello, Retrato de Felipe II (1580), Museo del Prado (Madrid)


Alonso Sánchez Coello

Infantas Isabel Clara Eugenia & Catalina Micaela 

(1571)

Museo del Prado 

(Madrid)
 
 

[NB: Isabel Clara Eugenia se casa con Albert de Austria, mientras que Catalina Micaela Carlo Emanuele I de Saboya (Savoy)







 


Alonso Sánchez Coello, Isabel de Valois (1560)

Luis de Morales (1515-1586):


Luis de Morales, Pietà, Musée des Beaux-Arts (Caen, Francia)

Luis de Morales, Calvario con donante (1560-70)

El Greco (1541-1614):

El Greco, Laoconte (Laocoön) [1610], National Gallery of Art (Washington)


El Greco, Sueño de Felipe II (El Escorial)


El Greco, San Martin y el mendigo (1597-1599), 
National Gallery of Art (Washington, DC)


El Greco, Vista de Toledo, National Gallery of Art (Washington)
 
 

El Barroco (1598-1700):

El arte barroco es el arte español por excelencia.  Es un arte de gran agitación y dinamismo, tenebrista, de gran sensualidad y espiritualidad (a la vez), de intenso hiperrealismo e idealismo (al mismo tiempo), suntuoso, recargado, imponente.  El Barroco es también el arte asociado con la Contrarreforma y que responde, a manera de reacción, a la sencillez renacentista adoptada por los reformadores del siglo anterior.  Todo el Barroco es artificio, engaño y, hasta cierto punto, desilusión.  En arquitectura, las columnas se retuerzan (cf. las columnas salomónicas).  En escultura, las estatuas sugieren movimiento.  En pintura se logran efectos claroscuros (chiaroscuro) y juegos de luz y oscuridad.  En literatura se eleva la lengua vulgar al nivel del latín y las lenguas clásicas, retorciendo la sintaxis por medio de hipérbatos, creando nelogismos basados en etimologías latinas y griegas.  Este es el período de las grandes figuras literarias como Miguel de Cervantes (1547-1616), autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605, 1615), primera novela moderna.  Otros grandes prosistas son Mateo Alemán (1547-1614), autor de Guzmán de Alfarache, prototipo de la novela picaresca o hiperrealista, así como María de Zayas y Sotomayor (1590-1660), autora de Novelas amorosas y ejemplares, de tono erótico, y el jesuita Baltasar Gracián (1601-1658), autor del Oráculo manual, libro de moral cristiana adaptada a tiempos modernos y difícles.  En teatro sobresalen los dramaturgos Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635), padre del teatro nacional español y autor de obras como Fuenteovejuna, así como Tirso de Molina (1584-1648), autor de El burlador de Sevilla y convidado de piedra (sobre Don Juan Tenorio) y Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), el más insigne dramaturgo del Barroco y autor de una obra filosófica llamada La vida es sueño, así como de obras religiosas llamadas autos sacramentales.  En poesía sobresalen Luis de Góngora y Argote (1561-1627), quien logra efectos sonoros, metáforas insólitas y lenguaje difícil en poesía altamente culta; y Francisco de Quevedo (1580-1645), poeta intelectual, creador de conceptos y juegos difíciles de palabras.

La pintura barroca:

La pintura barroca española es acaso la mejor conocida en el mundo entero.  Se mezcla en España el realismo holandés y flamenco de Rubens y Rembrandt con la religiosidad idealizada de los pintores italianos.  Los grandes pintores españoles son los siguientes: Francisco Ribalta (1564-1628) y su hijo Juan Ribalta (1596-1628) [ambos levantinos], de marcado tenebrismo (o estilo napolitano).  José de Ribera (1591-1652), discípulo de Ribalta y el tenebrista más importante del siglo XVII.  Al mudarse a Nápoles fue llamado Spagnoletto. Francisco de Zurbarán (1598-1664), extremeño, autor de cuadros de santos.  Diego Velázquez (1599-1660), el pintor más grande de España y uno de los más famosos entre los europeos.  Fue también pintor de la corte de Felipe IV.  Las meninas es acaso su más famoso cuadro.  El sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682), autor de bellos cuadros idealizados. Juan de Valdés Leal (1622-1690), también sevillano, pintor de gran dinamismo y violencia (sus cuadros más escalofriantes se encuentran en el Hospital de la Caridad de Sevilla).  Claudio Coello (1635-1693) y Juan Carreño de Miranda (1614-1685) fueron los últimos grandes pintores de esta época. 

Francisco Ribalta (1564-1628):

Francisco Ribalta, San Francisco abrazado al crucificado (1620)

José de Ribera (1591-1652):

José de Ribera, El martirio de San Felipe
 


José de Ribera, La mujer barbuda, Casa Ducal Medinaceli, Palacio Tavera, Toledo
 


José de Ribera, Magdalena penitente, Museo del Prado, Madrid
 
 
 

Francisco de Zurbarán (1598-1664):


Francisco de Zurbarán, 
Meditación de San Francisco
Colección Shaw, Buenos Aires, Argentina

Francisco de Zurbarán, Crucifixión

Diego Rodriguez de Silva Velázaquez (1599-1660):

Diego Velázquez, Las Meninas (1656), Museo del Prado, Madrid


Diego Velázquez, Rendición de Bredà (Las lanzas) [1635], 
Museo del Prado, Madrid


Diego Velázquez,
El enano Sebastián de Morra (1643-44), 
Museo nacional del Prado, Madrid, España

Diego Velázquez,
El niño de Vallecas (El enano Francisco Lezcano) [1642-45], 
Museo Nacional del Prado, Madrid, España

Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682):


Bartolomé Esteban Murillo, 
Las gallegas en la ventana (1655-60)
National Museum of Art, Washington DC, EEUU

 
 

Bartolomé Esteban Murillo, 
Niños jugando a los dados (1668-72)

Juan de Valdés Leal (1622-1690):


Juan de Valdés Leal, 
In Ictu Oculi [En un abrir y cerrar de ojos] (1671), 
Hospital de la Caridad de Sevilla, España

Juan de Valdés Leal, 
Finis gloriae mundi
Hospital de la Caridad, Sevilla, España

Claudio Coello (1635-1693):

Claudio Coello, El rey Carlos II (1675-80), Museo del Prado, Madrid

Juan Carreño de Miranda (1614-1685):


Juan Carreño de Miranda, 
Eugenia Martínez Vallejo, La Monstrua desnuda
Museo Nacional del Prado, Madrid, España

Juan Carreño de Miranda, 
Eugenia Martínez Vallejo, La Monstrua (1680)
Museo Nacional del Prado, Madrid, España


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10 de febrero de 2004 por 
A. Robert Lauer 

arlauer@ou.edu
Última actualización: 
18 de enero de 2006